dilluns, 7 de novembre de 2022

Urbanidad


La verdad es que no recuerdo si se evaluaba, si se calificaba, se aprobaba o se suspendía, pero sí era una asignatura que merecía atención pues todavía hoy, después de muchos años, sus contenidos se recuerdan y están en vigor, aunque no merezcan el necesario respeto.

Posiblemente moverse con la conducta correcta ya no esté de moda y aquello de “tener educación”, que es la mencionada urbanidad, ya no es un valor que deba tenerse presente, y el sistema educativo ya se base únicamente en la plena libertad del  estudiante y en el “prohibido prohibir” (con lo que estoy medianamente de acuerdo), pero no puede olvidarse que hablamos de niños, que mañana como adultos han de convivir en sociedad y ser respetuosos con las normas básicas de convivencia, como tampoco puede obviarse que en este tema el entorno familiar debería merecer especial atención.

Por ejemplo, ¿acaso no es importante que un niño sepa que debe ceder el asiento o el paso a una persona mayor o a una mujer embarazada?

O por ejemplo, ¿cómo comportarse en una mesa?

O también, por ejemplo, ¿compartir y respetar espacios urbanos, juegos/ocio/descanso?

A la vista de lo que sucede día sí y día también, con la aquiescencia y laxitud de los padres y la falta de enseñanzas que reciben los alumnos en la escuela, es normal que hoy y mañana ni se levante nadie y ceda el asiento a un anciano, o que ante encontrase en la acera con un cochecito no le facilite el paso, o si alguien recrimina a unos niños por jugar a fútbol en una plaza donde hay gente sentada en bancos reciba insultos y hasta agresión o … ¡Pero si hasta si la Policía actúa recibe la mofa y el menosprecio de los maleducados e incívicos!

Si esto lo hacen padres, ¿Cómo no lo van a hacer niños con el plácet de los padres?

Si no se retoman y se ponen en valor la normas de convivencia, el incivismo será la manera natural de vivir en sociedad, con el peligro que eso conlleva.

 


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