dilluns, 14 de novembre de 2022

Condena a ETA y GAL


En absoluto justificar las acciones de los GAL, sino todo lo contrario las condeno porque el Estado, aun contextualizando las decenas de asesinatos cometidos por ETA, no debía haberse puesto a la altura de los terroristas.

Asesinar a etarras no debería haber sido jamás una de las chapuceras herramientas ilegítimas para combatir a ETA, aunque tampoco lo hubise sido asumir por parte de Estado, tal y como pretendía la banda terrorista, que estábamos ante un conflicto armado con “rango” de guerra; siempre sucia pues un conflicto bélico jamás puede “blanquearse”

¿Alguien se imagina -salvo los etarras, ¡claro!- si el Estado español hubiese combatido el terrorismo de ETA respetando las Leyes internacionales de guerra?

¿Habría a acabado el conflicto o, muy probablemente, estaríamos immersos aun en la vorágine de atentados?

Repito, no intento justificar las acciones de los GAL, sino todo lo contrario, reitero mi condena más enérgica; pero sí intento entender aquellas decisiones que llevaron a mostrar el grado de incompetencia de los responsables de la seguridad del Estado en aquel tema.

Pero no puedo dejar de mencionar el dolor y la indignación que pueden sentir los familiares de las víctimas de los GAL, también pueden sentirlo los de ETA, y en todas las crónicas que se hacen eco de esa indignación, todavía no he visto reaccionar al familiar de una víctima de los GAL condenando a la vez los asesinatos cometidos por sus familiares etarras.

Y reitero mi condena hacia todo tipo dd asesinato llevado a cabo por ETA o por los GAL, pero a pesar de ello no puede obviarse la realidad de que en aquel momento la sociedad española “entendía y reclamaba” acciones contundentes para acabar con el terrorismo dd ETA.

No sé si es fácil imaginar lo que es vivir bajo la espada de Damocles del terrorismo, sintiéndose vigilado, aunque también tranquilizado, por las fuerzas de seguridad después de haber sido amenazado de muerte; debiendo seguir directrices de comportamiento; hasta de cómo sentarte y en qué posición para tomarte un café en una cafetería; sufrir con tu familia el miedo a esta situación; o el terror y dolor cuando te informan que un compañero ha sido asesinado por ETA.

Me solidarizo con los familiares de las víctimas de los GAL, pero a la vez les pediría que se solidarizasen con los familiares de las víctimas de ETA, uniendo sus voces para condenar aquellos asesinatos.

No para olvidar ni perdonar, sino como herramienta pedagógica para que no se vuelva a repetir


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