dilluns, 31 d’octubre de 2022

¿No es verdad ángel de amor…?


No voy a negar que me produce cierta nostalgia recordar los días 1-O y 31-N de mi niñez, en blanco y negro, con aquel Don Juan Tenorio de José Zorrilla, con la presencia de Doña Inés del “No es verdad angel de amor…”, viendo el protagonismo adquirido por la serie de películas Halloween de John Carpenter, con Jamie Lee Curtis encándilándome, y que ha sustituido una fiesta familiar, casi de recuerdo y recogimiento, por una terrorífica fiesta anglosajona.

No voy a pretender que mis nietos renuncien a esta celebración actual, ya consolidada, pero no dejaré de explicarles si tengo ocasión, la manera como pasábamos aquellos días en mi niñez hasta esperando, como antes mencionaba, el tradicional Don Juan.


Si querían que pasásemos miedo, los abuelos nos explicaban historias de terror y nos llevaban a imaginar la Santa Compaña, mientras comíamos panellets, castañas, boniatos o huesos de santo, sin dejar de recordar a aquellos a los que al día siguiente se les llevaría flores al cementerio de San Andrés, para acabar haciendo el aperitivo en una cafetería del Paseo Valldaura de Barcelona, donde lo típico eran los pajaritos fritos.


Ahora es el “Trick or treat" (truco o trato), lo que mueve a los niños a pedir caramelos casa por casa, ataviados con disfraces inimaginables, con gritos de terror y bromas, a veces pesadas.


Ni mejor ni peor, pero sí con un sentimiento diferente que no deberíamos perder.


Como diría Don Juan, “Clamé al cielo, y no me oyó, mas si sus puertas me cierra, de mis pasos en la Tierra responda el cielo, no yo”



dissabte, 29 d’octubre de 2022

Impuesto a la banca. Quién es el que más tiene?


Durante una interesante conversación con un vecino, pequeño ahorrador que había invertido en acciones de una entidad bancaria, me preguntaba mi opinión sobre el impuesto que el gobierno quiere imponer a la banca, sobre todo si creía que iba a afectar negativamente a clientes y accionistas.

Los dos coincidíamos en el sí, tal y como puede demuestrar la experiencia. 


Cualquier empresa, y una entidad bancaria lo es, tiene como objetivo generar beneficios que después repartirá como dividendos entre sus accionistas, y por una lógica regla de tres, a mayores impuestos menos beneficios netos.


O sea, que al final pagarán los mismos de siempre, la clase media compuesta, en este caso, por aquellos ciudadanos con una pequeña renta fruto del trabajo que le ha permitido invertir.


Que nadie piense que estoy en desacuerdo con el principio de “que aporte más el que más tiene”, sino todo lo contrario, pero me pregunto si el pequeño ahorrador es el que “más tiene”, y si es justo que deba pagar dos veces, una por el IRPF directamente, y otra como pequeño accionista.


Y sí, se debería dirigir la mirada a los 58000 millones de euros que se inyectaron al sector bancario e reintegrarlos a las arcas del Estado. 


De hecho, con la cantidad de fusiones de entidades que aquel rescate posibilitó, puede afirmarse que ya se ha superado la amortización de aquellos millones, con lo que el retorno puede colectivizarse sectorialmente, pero no por la vía del impuesto, y así afectar menos al pequeño accionista.


Y en este sentido quisiera recordar cuando en el trannscurso de un Consell Federal del PSC le recriminé a Quim Nadal que se hubiesen inyectado recursos y soluciones a Caixa de Girona, en cuya sala de actos se R celebrando el Consell.


La explicaciones de Nadal fueron convincentes y me ayudaron a tener una visión diferente del rescate financiero de hace 10 años, y poder analizarlo con mayor rigor.


Según Nadal aquel “rescate” no se hizo para sanear y “perdonar” una mala gestión del sistema bancario, sino para evitar que que miles y miles de pequeños ahorradores viesen peligrar sus ahorros, creando una complicada situación para gran parte de la sociedad pues no puede obviarse sue en sector financiero también estabsn incluidas las Cajas de Ahorro.


En aquel momento cabía recordar el “corralito” que se estaba viviendo en Argentina.


divendres, 28 d’octubre de 2022

No quiero inmigrantes

De por sí el título ya puede dar lugar a muchas interpretaciones, pero soy consciente de ello y no rectifico: “no quiero inmigrantes en mi país pues, a mi entender, acoger a personas etiquetándolas como emigrantes no es más que una muestra de falsa e hipócrita solidaridad.


Yo simplemente quiero que en mi país solo recalen seres humanos que vengan por voluntad propia, pricipalmente a disfrutar de nuestra oferta, desde el derecho fundamental a la libre circulación que todas las personas deberían poder ejercer.


Estoy convencido de que nadie siente satisfacción alguna por abandonar su casa, y si alguien lo hace por obligación es porque huye de una situación insostenible, por violencia o por falta de recursos que le impide subsistir, aunque creo que las campañas para acoger a estos seres humanos en otros países no contribuyen a solucionar el problema, sino al contrario, lo enquistan.


Abriendo las puertas a las personas que huyen es, simplemente, aplicar medidas para combatir una enfermedad que tendría grandes posibilidades de curación si se actuase en su origen y no, cuando por dejación u omisión,  hemos dejado que una leve infección derivase en septicemia.


Cuando un ser humano llega huyendo se le otorga, por solidaridad y/o humanidad, el tratamiento de refugiado, suministrándole automáticamente lo necesario para poder subsistir temporalmente. 


Es después, cuando se decide que ese estatus ha caducado, que al refugiado se le etiqueta como emigrante, adjetivándolo normalmente como ilegal, lo que se traduce en un injusto “pan para hoy y hambre para mañana”, con lo que hemos conseguido que ese ser humano vuelva a caer en la precariedad de la que huía, con la diferencia que ahora debe hacerlo desde un paìs extraño y que ha dejado de protegerlo después de haberlo acogido.


En mi modesta opinión el fenómeno de la migración descontrolada es la continuidad del fracaso de la comunidad internacional ante estas situaciones, aunque sospecho que no es solo incapacidad y falta de decisión, sino que también hay cierta dosis de interés económico y político para que el problema siga vivo.


Simplemente me reafirmo y rechazo la inmigración, y como tal creo que deberían tomarse medidas para frenarla a corto plazo, y perseguir a aquellos que han convertido la migración como su modus vivendi, pues es indecente la pasividad con que la sociedad se muestra impasible ante el mercadeo que se está haciendo de esa precariedad colectiva. 


dimecres, 26 d’octubre de 2022

¡Prohibido prohibir!.


Esa sería una de las leyes que debería primar sobre el resto; no digo tener rango de constitucional, pero para aquellos que creemos en el ser humano y que en torno a él debe girar el mundo debería ser una consigna a seguir.

La persona normal es consciente de lo que está bien y de lo que está mal, por lo que tiene plena capacidad para administrar su libertad, sabiendo que el ejercicio de esa libertad tiene como límite justamente la del vecino, por lo que su libre albedrío estará siempre parametrado por las normas esenciales de la convivencia.

Siendo así, ¿qué necesidad hay de crear la normas que prohiban actuar al ser humano como tal?

¿Y por qué regla de tres se deben elaborar y llevar a la práctica normativas que coarten el libre desarrollo de la vida, bajo amenazas de medidas coercitivas que contribuyen, de manera artificial a distorsionar y mediatizar el civismo natural, intrínseco del ser humano?

Sé que estas premisas son las de una sociedad ideal sin normas artificiales supeditadas a intereses opacos, que persiguen mantener la supremacía de unos seres humanos sobre otros.

Y sé que mi visión de esta sociedad es utópica, pero es mi utopía, la que siempre he perseguido, pero que siendo consciente de que jamás sería una realidad, nunca he luchado más allá del “negro sobre el blanco”.

Si alguien quisiera etiquetarme podría decir que soy un ácrata conformista que, sin renunciar a la también utópica social-democracia a la que me obligué a evolucionar hace muchos años para defender mi visión de la sociedad, ha llegado a la conclusión de que, utopía por utopía, prefiero moverme en la que menos frustración me va a provocar.

Como decía Bakunim, la libertad la moralidad y la dignidad del individuo consiste en que haga el bien, no porque sea forzado a hacerlo sino porque libremente lo concibe y lo quiere.


dimarts, 25 d’octubre de 2022

Sedición


No creo que nadie tenga dudas de que el Gobierno tiene intención de modificar el Còdigo Penal haciendo desaparecer el delito por sedición o bien, rebajar las penas que de 8 a 15 años, allí se indican como castigo.

Del mismo modo, no creo que haya ninguna duda que esto forma parte de la negociación del Gobierno, que no el PSOE, con ERC por los presupuestos, tanto de la Generalitat de Catalunya como del Estado y beneficiar así a los “sediciosos” condenados por el procés, ahora ya todos indultados salvo el fugado Puigdemont.


¡No estoy de acuerdo con esa modificación!, y lo digo sin tapujos, a calzón quitado, del mismo modo que me manifesté en desacuerdo con los indultos, y aun a riesgo de recibir agrias críticas, como así fue.


Estos condenados recibieron una sentencia de acuerdo con el Código Penal en vigor. Una sentencia que salvo para los condenados y su entorno, fue justa y exenta de arbitrariedades.


Y cabe recordar que la UE jamás se ha pronunciado en contra de esa sentencia, por mucho que el independentismo quiera “vender” lo contrario.


Como tampoco se puede obviar la realidad, y si el delito de sedición no está contemplado en todos los países de la UE, no es que no exista, sino que en la mayoría de casos, está tipificado con otro nombre.


El cacareado objetivo de desjudicialización que argumenta el Gobierno comporta precisamente lo contrario, más cuando desde el independentismo no se quiere hablar de eliminar la sedición, sino de “eliminar” la represión que ejerce España contra Catalunya, lo que añadiendo además la injerencia política en las decisiones judiciales, desde el Gobierno se asume que hemos de pedir disculpas a aquellos que llevaron a cabo un infame ataque a la democracia.


Y que con esta modificación del Código Penal y del delito de sedición, el Gobierno olvida que los realmente perjudicados por las acciones sediciosas en aquel procés, y de las que hoy seguimos sufriendo las consecuencias, somos el conjunto de catalanes y, por extensión, la población española en general.


Me cuesta por la ridiculez vomitiva, pero intento imaginar a Puigdemont, aquel ahora fugado president de la Generalitat, que el 27 de octubre de 2017 proclamó la república catalana, aunque durase menos de un minuto actuando explícitamente como delincuente de sedición, paseándose desafiante por Catalunya, mostrando mofa y escarnio contra el Estado español al que obligó a aplicar el 155 pero que le ha posibilitado representarlo en la UE; un Estado que, por omisión, le ha permitido vivir en un palacete a la sopa boba, sin pegar palo al agua, y por lo que no me extrañaría que dentro de ese paquete donde se negociará la modificación o eliminación del delito de sedición, se incluya una compensación y desagravio a Puigdemont, y que el Gobierno aceptaría conceder.


Mi posición como ciudadano no importa, pero sigue siendo un taxativo NO a la modificación del Código Penal para eliminar el delito de sedición o rebajar las penas.



Usar Sant Feliu como Photocall

No les importa si la peli o la obra es mala, o si tras la pantalla frente a la que posan sonrientes, se almacena porquería.

Han convertido Sant Feliu en su PhotoCall particular, donde siempre posan los mismos 3 ó 4 regidores, como si el resto de los 21 no hiciesen nada o como si fuesen elementos complementarios o simples gregarios que, muy probablemente, también sufren la falta de transparencia.


Porque me atrevo a afirmar que Sant Feliu está almacenando suciedad, y no sólo la visible en aceras y contenedores, que bajo un aparente signo de bonanza, se esconden inconfesables y dudosos manejos pues, de no ser así, se hace incomprensible entender cómo tienen tantos recursos y, lo que es más preocupante, cómo los utilizan para  hipotecar el futuro de la ciudad.


Pero se debe reconocer que saben darle aires de transparencia a la opacidad, y que son unos maestros en la política de “barrer lo que ve la suegra”, escondiendo bajo la alfombra la suciedad.



dilluns, 24 d’octubre de 2022

La Ley Trans. Una vuelta más


Me gusta el debate sobre cualquier tema, siempre desde el respeto a las diferentes opiniones y a la discrepancia Pero sí es cierto que hasta este momento he huido de opinar sobre un tema tan controvertido como la llamada “Ley Trans”, pues a pesar de tener algún conocido transexual, no estoy seguro de que mi visión sea acertada y provoque una agria controversia innecesaria.

En primer lugar por “cuestionar” la igualdad, -al introducir este concepto en el texto es lo que está haciendo-, pues obvia que todas las personas tienen los mismos derechos con independencia de su condición sexual.

En segundo lugar, y sin ser un entendido sobre el tema, entiendo que no se debe  hablar de condición sexual, sino de un cambio de sexo que creo es una disfunción física y psicológica que debe ser tratada con la suficiente rigurosidad, y que su tratamiento, si fuese preciso, debe sufragado por la sanidad pública.

Y en tercer lugar por la edad en la que una persona puede solicitar el cambio de sexo, dejando a la simple voluntad de un niño de 12 años una decisión que puede ser irreversible.

Y aquí no valen “medias tintas” argumentados con datos estadísticos, como los aportaba una defensora de la nueva Ley en televisión, poniendo como ejemplo que solo 2 niños habían precisado medidas retroactivas, evidenciando que hay fallos de “seguridad”

Creo que es una Ley llevada por los “pelos”, y que responde más a intereses partidistas que a las necesidades reales de la sociedad en este tema, por lo que merecería una vuelta de tuerca.

 

dissabte, 22 d’octubre de 2022

Genocidio/expoliación

Fue un buen debate el que mantuvimos sobre la petición de perdón que, según algunos, debiera hacer España por el expolio y genocidio que llevó a cabo durante el descubrimiento/conquista de América, hace más de 500 años. 

Sigo pensando que cualquier análisis sobre aquellos hechos, y sobre cualquier otro, debe hacerse desde la contextualización temporal y social del hecho causante, contemplando todos los elementos que se dan cita, en este caso en el año 1492 donde el poder de los estados y su crecimiento se medía por riqueza, por lo que se hacía necesario expandirse territorialmente para encontrar focos de extracción, principalmente plata y oro, y aquellos otros productos con potencial comercial.

Mi posición no ha cambiado y sigo pensando que los españoles no cometieron ese expolio ni genocidio que denuncian, sino que utilizaron las tácticas habituales que todos los estados tenían a su alcance, pues España fue a descubrir América únicamente para atesorar más riqueza, pues no se puede obviar que para el expolio y ejecutar un genocidio se debe tener la voluntad de hacerlo y, previamente conocer el qué y a quién, algo que los españoles desconocían pues iban a “descubrir”

Además para los españoles los indígenas eran salvajes que no estaban civilizados pues iban desnudos, que adoraban el sol, que llevaban a cabo sacrificios humanos y que podían practicar canibalismo, algo totalmente incompatible con la teocracia que reinaba en España, lo que les obligaba a “redimirlos y adoctrinarlos” con la Biblia.

Aquí vale la pena hacer mención al decreto firmado por Isabel la Católica, y que debían seguir los conquistadores, que no era otro que la obligación de respetar y proteger a los indígenas.

Posiciones diferenciadas, a pesar de que ese decreto demuestra que no había ninguna intención de aniquilación.

Pero los amigos en ese debate seguían defendiendo la petición de perdón, poniendo como ejemplo Alemania, sin tener en cuenta la diferencia de 500 años entre uno y otro suceso, el descubrimiento de América y la II Guerra Mundial, donde sí hubo genocidio y expoliación contra los judíos, el Holocausto, que es por lo que Alemania pidió perdón.

Y por curiosidad, ¿a quién pretenden que se devuelva y se compense por los supuestamente expoliado? ¿A los países que no existían, los que hoy conforman América latina?

Me resulta ridículo ver las exigencias del Presidente de México, uno de los más vehementes reivindicando perdón a favor de los indígenas y en contra de España, renunciando al valor del mestizaje del que él es fruto y sin el que él mismo no existiría.

A esos hispanófobos cabría preguntarles, ¿Cuántos pueblos fueron pasados a fuego y espada para hacerlos desaparecer? Prácticamente ninguno.

Sí que sufrieron enfermedades desconocidas para ellos, fruto de la civilización que introdujeron los españoles, pero eso no puede calificarse como genocidio.

Fue curioso que en la televisión de fondo, en el transcurso del debate, informaban de los enfrentamientos que se estaban produciendo en Bolivia entre indígenas y gobierno, algo que absurdamente también intentaron achacar al descubrimiento de 1492, acusándome de justificar las acciones de aquel hecho, menospreciando mi posición de que lo importante es entender el por qué y no justificar nada.

divendres, 14 d’octubre de 2022

¿Por qué estereotipar a la Guardia Civil?


Creo en las personas y en su libre albedrío; en el hombre como individuo partícipe de una colectividad que interactúa en ella desde su propia libertad respetando la del vecino, y por ello mi utopía personal, social y política no está condicionada a ningún tipo de estereotipo, sino todo lo contrario.

Cuando a través de las redes sociales. el pasado 12 de octubre felicité a la Guardia Civil en el día de su patrona, la Virgen del Carmen, me sorprendieron las manifestaciones de algunos amigos, con los que tengo muchas coincidencias, criticando y casi recriminando que hiciese un reconocimiento explícito a la Benemérita, pues entendían que era un cuerpo paradigmático de violencia institucional contra la sociedad, calificando su actuación como estructural, palabra altisonante de la que interesadamente se abusa para estereotipar delitos colectivos.

Mi respuesta fue la misma de siempre, desde el convencimiento de que “se mata cuando se tiene voluntad de matar” o “uno es corrupto cuando se tiene la voluntad de serlo”.


Nadie obliga a nadie a traicionar sus valores o principios y convertirse en delincuente, a pesar de formar parte de un colectivo donde abunden asesinos o ladrones, aunque entiendo que deben también contemplarse las consecuencias posteriores.


De hecho, conozco a muchos miembros de los cuerpos policiales, amigos y familiares, que nada tienen que ver con la violencia estructural que se menciona, lo que me permite la licencia de afirmar que es diametralmente falsa.


Como anécdota, que ya expliqué en alguna ocasión, viví muy de cerca, por circunstancias muy especiales, una manifestación desde el interior de un furgón policial de los “grises” en la Rambla de Barcelona, y puedo asegurar con conocimiento de causa, que los antidisturbios que recibieron la orden de cargar para dispersar a los manifestantes, después de sufrir insultos, piedras, golpes y vejaciones durante mucho tiempo oyendo un sistemático “¡aguantar, aguantar!” que les ordenaba su jefe, salieron utilizando porras y fusiles con dureza pero, también puedo asegurar, que la mayoría de ellos hubiese preferido hacer uso de “mano izquierda”.


Y siguiendo con las anécdotas que pueden echar por tierra la teoría de la violencia estructural estereotipada, viví la negativa de unos agentes de la Policía Nacional y de la Guardia Civil que en aquel sótano de una comisaría de Vía Layetana cerca del Ritz, hoy ya desaparecida, se negaron a cumplir las órdenes del inspector para darles un “escarmiento suave” al grupo de jóvenes, yo entre ellos, que habíamos sido detenidos gritando libertad.


Si había agentes que aceptaban repartir bofetadas era por voluntad propia, no por ser un “reparto estructural”


Como trabajador del Puerto de Barcelona y como responsable sindical, tuve relación estrecha con muchos números de la Guardia Civil, y como dice un amigo, de todo había, pero a pesar de la fama perniciosa que algunos alimentaban, eran franca minoría los que deambulaban sigilosamente entre contenedores, nueces y latas de piña, por lo que era una falacia la estereotipación estructural.


Y como también he comentado en alguna ocasión, fui detenido por la Guardia Civil en dos ocasiones actuando como sindicalista en el puerto, y fue curiosamente un Brigada con el que me unía cierta amistad y coincidencias sindicales (los dos teníamos relación con el cabo Rosa), quien me colocó las esposas.


Alguien podría haber entendido que la Guardia Civil del Puerto de Barcelona era estructuralmente antisindical.


Y no se pueden descontextualizar las actuaciones de los cuerpos de seguridad del Estado, pues el tiempo, el lugar y las circunstancias también deben ser tenidas en cuenta.


Por ejemplo, la coyuntura social y política de República no es la misma que la del 36, del 39 o del 75, como tampoco lo era la de Euskadi, con ETA como protagonista o ahora. 


Estos hechos coyunturales mediatizaron, sin duda, las actuaciones de la Policía Nacional, Local y Guardia Civil, y no son suficientes para estereotipar y convertirlas en estructurales.


Y seguro que hoy sigue habiendo algún “desertor del arao” como los definía mi padre, vestidos de verde o azul que desearían vencer su complejo de inferioridad con prácticas seudo sadistas, pero son un número insignificante que ya no tienen cabida en un cuerpo altamente valorado, como la Guardia Civil, y que no merece ser estereotipado por nada y por nadie, sino simplemente valorado en su conjunto

 

dimarts, 11 d’octubre de 2022

SFG. Imaginemos la playa


¿Qué ciudad queremos?
Fue la pregunta que aquel Consell Econòmic i Social de Sant Feliu de Guíxols que se constituyó como órgano de participación ciudadana hace algo más de 20 años, y que no obtuvo una respuesta que permitiese marcar una hoja de ruta de futuro, pues eran muchos los intereses que impedían un punto de encuentro consensuado, aunque se salió del paso afirmando que nuestra ciudad debía trabajar para tener un turismo sostenible, pues nuestra economía se basaba en la industria turística.

¿Pero qué turismo queremos? Eso no lo teníamos claro.

¿Familiar, cultural, de “borrachera”, de abuelos, deportivo, ciudad dormitorio, …?

Pensaba, y así lo manifesté, que fuera cual fuera la decisión que se tomase, debía ser la mejor ciudad de sus características, pero teniendo claro qué era lo que Sant Feliu podía ofrecer para conseguirlo; y aquí debíamos ser sinceros. La oferta para cualquier tipo de turismo era limitada, pues no teníamos grandes elementos naturales como “banderín de enganche” que invitase a convertir el turista ocasional en un visitante reiterativo.

No quedaba más remedio que fabricar una oferta para conseguir un elemento diferenciador al del resto de poblaciones de nuestro entorno, pues la realidad es que nuestro atractivo natural se había reducido al “sol y playa” que compartíamos, pues era el mismo mar y sol que tenía, por ejemplo, Platja d’Aro.

Y a pesar de que algunas propuestas generaban rechazo por ciertos sectores, he seguido viendo las posibilidades de la playa y del sol de Sant Feliu, dibujándome una oferta turística que respondiese a la mayoría de los intereses sin dejar fuera a nadie, haciendo connivente al resto de la ciudad, y dando importancia a la playa urbana por cuestiones de ubicación, demográficas y de servicios, que no obviando el valor de Sant Pol.

Y siendo Regidor de Turismo seguí dando rienda suelta a mi imaginación, consiguiendo que alguna de las propuestas se hiciesen realidad, aunque pocas debo reconocer, por cuestiones competenciales y económicas.

Me imagino una playa a disposición de los bañistas en toda su longitud, sin impedimentos en forma de atraques de pequeñas embarcaciones varadas en la arena, sin ofertas comerciales de actividades de temporada que ocupan un espacio que podría estar utilizado por los bañistas.

¿Por qué no utilizar el varadero para esas actividades complementarias?

Ma imagino una playa accesible.

Me imagino una playa abierta y cuidada todo el año, no sólo en época estival.   

Me imagino una playa con servicios, tanto sanitarios como de vigilancia.

Me imagino una playa con una biblioteca y una guardería/ludoteca de pequeño formato.

Me imagino una playa con chiringuitos de calidad, que como proyección del Passeig del Mar y el del Guíxols, inviten al visitante a disfrutar de la bahía, en cualquier época del año.

Imaginar es gratis, y sólo me imagino haber podido disponer, en mi etapa de Regidor de Turismo, de los recursos económicos que dispone el actual Equipo de Gobierno.

 

12-O, pues yo sí lo celebro


Según ellos los españoles debemos hincar la rodilla ante aquellos que habitaban los territorios a los que llegó Colón en 1492, y pedir perdón por el genocidio allí cometido. Obvian mencionar que, si genocidio es la destrucción sistemática de un grupo racial, étnico, religioso o nacional, y si este se hubiera llevado a cabo, no podrían exigir compensaciones.

Lo primero que deberían hacer estos ultranacionalistas de ultramar, supuestamente víctimas de genocidio, es preguntarse cómo hubiesen actuado otros “descubridores” de otros países. Seguro que igual o peor, pues la conquista de territorios y riquezas era el modo en que todos los reinos, desde todos los tiempos, adquirían más poder.

Y los españoles ultranacionalistas de interior, que también se posicionan por el perdón, deberían también exigirlo a daneses, noruegos o suecos por haber incitado a los vikingos para devastar pueblos gallegos, o a los italianos por la conquista romana, sin olvidar a griegos o árabes.

Y ya que estamos, exijamos a británicos por sus acciones genocidas en Tasmania o en EEUU. 


¡Sí!, todos a pedir perdón por haber colocado a esos pueblos “conquistados” a la altura de la civilización, y sí, utilizando la religión de los conquistadores, que aun siendo cruel, no estaba a la altura de los sacrificios humanos que allí se llevaban a cabo.


Ni reconocimiento, tal y como lo interpreta y podría exigir el ultranacionalismo “conquistador”, ni perdón como exige el ultranacionalismo de los “conquistados”, simplemente se debería contemplar como un hecho histórico acaecido hace 500 años  en el natural contexto de la época, y del que como español no tengo nada que recriminar, sino todo lo contrario, y que me permite celebrar este día con total satisfacción.

 

dissabte, 8 d’octubre de 2022

Residentes en un Colegio Mayor manipulados? Todos?


Pues es como yo lo veo: una utilización maliciosa para manipular la opinión de aquellos que, como yo, ven desproporcionadas las valoraciones y juicios que se están haciendo sobre los actos en el Colegio Mayor Elías Ahujas de Madrid.

Y no trato de defender nada; hasta quizás puedo entender que son actos que, al igual que las novatadas deberían restringirse, aunque quisiera entender y contextualizar el por qué una acción que lleva haciéndose décadas -como otras similares que también se llevan a cabo en otros colegios mayores y campus- si están dentro de los límites del civismo, deban satanizarse y no considerarse como expresión de libertad intrínseco al espíritu universitario.

Yo he residido en un Colegio Mayor, y tal como funciona una “comunidad” de este tipo me atrevería a afirmar que el estudiante que ha sido expulsado, creo que injustamente, fue elegido entre todos para proferir aquellos gritos habituales, lo que podría considerarse como un premio a su liderazgo o protagonismo, al igual que habría ocurrido en decenas de cursos anteriores  

Y claro que estaba preparado, tal como prueba la participación masiva de los residentes, lo que demuestra que estamos ante una tradición consolidada, al igual que otras que se organizan en cualquier hermandad universitaria, pero lo que debería ser un eximente y no considerarse como una falta grave, para los militantes del perogrullismo es un agravante.

Desconozco el número de residentes que aparecieron en las ventanas para acompañar al elegido voceras, pero dudo que estuviesen movidos por un sentimiento de misoginia, por lo que me parece infundado y fuera de lugar que se les intente imputar un delito de odio, que ya ha provocado la expulsión de un estudiante y que puede conllevar sanciones económicas y penas de prisión cuando, a mi modesto entender lo único que sería realmente punible, sería una falta administrativa por desorden público y por alterar el descanso de los vecinos que, curiosamente, conocían la acción y que no les ha provocado molestia alguna.

¡Vamos!, que según algunos talibanes que permito la licencia de afirmar que se la “cogen con papel de fumar”, se puede concluir que un botellón descontrolado donde se producen todas las muestras de incivismo imaginables, con insultos y agresiones físicas y verbales, merece menos “pena” que esta acción universitaria.

Por lo que veía hoy en las redes y que ahora sale a la luz, ¿no estarán algunos mostrando su aversión y envidia a esos estudiantes universitarios por tener la posibilidad de estar es un Colegio Mayor considerado elitista?

Y, por cierto, para ser considerado un insulto, el que lo profiere debe tener la intención de ofender y el receptor debe sentirse ofendido, algo que no ocurre en este caso pues las supuestas insultadas también participan en el “juego”, también lanzándose improperios ente otros colegios mayores.

Y estos que se autoetiquetan puritanistas y que aparentando defenderlas, pero convirtiéndolas en su modus vivendi, ¿no les da vergüenza considerar “puta” como un insulto?  

Ayer un programa de televisión, al que aterricé haciendo zapping, mostró que el intento de manipulación es real cuando, una tertuliana con menos sensibilidad que una almeja, de manera vehemente insultaba con una violencia inusitada a una de las “mónicas” supuestamente agredida por no reconocer aquellos cánticos como violencia de género, haciendo evidente una androfobia que intentan que cale en la sociedad para que la brecha de género se mantenga y crezca, pues es esta fractura en sexos su único modus vivendi, aunque para ello deban frenar la lucha contra la desigualdad.

Y para acabar, mostrando una falta de responsabilidad política y social, sólo falta ver cómo han convertido este hecho en una cuestión de Estado, mereciendo inexplicablemente la intención de la Fiscalía, con una investigación policial y con manifestaciones de diversos políticos.

¡Hasta del Presidente del Gobierno!

Me pregunto si esto no será un elemento que se utilizará para desviar la atención de los verdaderos problemas que la ciudadanía está sufriendo.


divendres, 7 d’octubre de 2022

SFG. Mochila muy vacía para 8 años de gobierno

Ni más ni menos que casi 8 años son los que Sant Feliu ha estado “gobernada” por los mismos grupos municipales, y me temo que tienen posibilidades de renovar por una legislatura más a partir de mayo de 2023.

Si esta es la voluntad de los ciudadanos debe respetarse; como mínimo es lo que debe hacer un demócrata convencido, ¡y yo lo soy!, pero ello no quita que, como vecino de mi ciudad y habiendo tenido responsabilidades de gobierno, tenga el derecho y la obligación de opinar, exigir al mismo tiempo a los políticos que escuchen y sean permeables a las críticas de los 22000 habitantes de Sant Feliu que, a su vez, no deben cortarse a la hora de mostrar su visión de ciudad, y no escudarse en aquella actitud conformista del “nos lo merecemos” o “a quien Dios se la de San Pedro se la bendiga”.

8 años son muchos años, y es tiempo suficiente para poner en evidencia lo que este Equipo Municipal ha hecho y consolidado, más allá de lo que ya es una obligación en el ejercicio de la responsabilidad para el que fueron elegidos en 2015, y más allá de lo que ya estaba proyectado de legislaturas anteriores a ese año.

Y tampoco olvidar que algunos de los regidores que forman parte del Ayuntamiento llevan más de 20 años desempeñando responsabilidades municipales, por lo que creo que en 8 años han tenido el deber de innovar y aportar, más cuando han tenido a su disposición unas arcas municipales con infinidad de millones y con una gran laxitud en el gasto, lo que les ha permitido “jugar”, que no digo dilapidar, aunque sí hipotecar el futuro de la ciudad.

Visto en perspectiva, cabe preguntarse, ¿qué aportación novedosa e innovadora han hecho durante estas dos legislaturas?

Ya estamos acostumbrados a las trampas mediáticas y las medallas de latón que se autoimponen cuando hacen lo que están obligados a hacer y que no merece ningún reconocimiento adicional.

Arreglar calles, mantener calzadas o buscar aparcamientos en solares abandonados o no utilizados, por ejemplo, es hacer lo que deben hacer, sin aspavientos y ni posados fotográficos al estilo de prensa del corazón que a veces, y lo digo con pena, raya la ridiculez.

Del mismo modo que no es de recibo y no merece tampoco ningún parabién, apuntarse como mérito propio las actuaciones que ya estaban en marcha o programadas por equipos anteriores.

Y aquí se podría mencionar, por ejemplo, el Guíxols Arena, del que tanto presumen, y que ya estaba proyectado a un coste prácticamente cero. O el cubrimiento de las rieras, ya proyectado y en cartera, en fase de sortear impedimentos relacionados con otras administraciones por cuestión de competencias. O hasta el propio aparcamiento “desmontable”, que lo único que ha variado ha sido el cambio de ubicación, añadiendo muchísimas dudas a su rentabilidad cuando, con rentabilidad garantizada, no suponía coste alguno para la ciudad. O el futuro Museo Thyssen, con un nuevo cambio de ubicación que representa un atentado hacia el patrimonio de la ciudad y que, sin dudfa, la dejará hipotecada durante años.   

De todos modos, lo más fácil y breve, es decir lo que han hecho, pues de lo que no han hecho y hubiesen debido hacer, atendiendo a las inquietudes de los ciudadanos, me permitiré la licencia de desgranarlo poco a poco en próximas entradas.

Porque, ¿qué han hecho durante casi 8 años, más allá de lo que era su obligación como Equipo de Gobierno?

Escasamente 4 actuaciones. Adquisición de Can Blasco (¿). Reordenación de la Plaça del Asil, hurtando a los ancianos residentes de los jardines que eran vitales para su solaz. La construcción de unas gradas de cemento en la playa, para “adornar” un extremo del Passeig del Mar con la excusa de la reordenación, con un presupuesto desorbitado que era a coste 0, dos legislaturas anteriores. Y últimamente la adquisición de la antigua Caixa en la Rambla donde, parece ser que, desembolsando una millonada, se ubicará la oficina Municipal de Turismo. 

Una mochila demasiado vacía para 8 años de gobierno, que invita a criticar para mejorar y “llenarla”.


dimecres, 5 d’octubre de 2022

Reflexiones y decepciones políticas


No es la primera vez que afronto unos comicios con serias dudas sobre el sentido de mi voto, aunque l final siempre he optado por la candidatura que con la que tuviese mayor coincidencia programática e ideológica, y al final, como no podía ser de otra manera, dada la coyuntura en la que me movía convencido, dejaba a un lado mi propia utopía y la urna recibía siempre las mimas siglas, pues no podemos obviar que estamos hablando de listas cerradas.

Pero ahora, quizás con más tiempo para reflexionar y poder ver los escenarios con mayor perspectiva, toma protagonismo la propia frustración que siento al ver cómo los politicastros que hoy “viven” de la política han convertido el ejercicio de la responsabilidad, por el que deben regirse en el ejercicio perverso del poder, basado mayoritariamente en la manipulación mediática de la ciudadanía.

Desde luego, nada que ver con mi visión del servicio público, basado en aquel principio desde el que siempre he actuado, que no es otro que valorar al que sirve.

Entré en política, en diferentes ámbitos, con una “mano en cada huevo”, y salí del mismo modo.    

Jamás he considerado la política como una profesión, por lo que jamás he abandonado mis obligaciones profesionales. Como decía Manuela de Madre, la actividad política es un trabajo temporal, y es la propia persona la que debe marcar la resolución del contrato. Aquí no puedo dejar de mencionar y considerar perversamente vicioso, por ejemplo, que un ciudadano se pase más de 20 años con responsabilidad en un Ayuntamiento.

El escenario más satisfactorio posible, y el que produce mayor orgullo es el municipal, pues es el más cercano a la ciudadanía. Siempre he considerado un orgullo, a la vez que una gran responsabilidad, ser elegido para gestionar un Ayuntamiento, atendiendo a las inquietudes desde la permeabilidad.

Y ello obliga a una dedicación completa al 100% durante el tiempo que dure una legislatura, sin entretenerse en cuestiones ajenas que puedan que el cometido por el que fueron elegidos sea el prioritario y el que centre su actividad

Y sin olvidar algo en lo que siempre he sido vehemente, la necesidad de que el elegido se someta a una evaluación continua de su gestión.

Son reflexiones hechas desde la asepsia, sin ningún interés personal ni presente ni futuro, únicamente considerándome un aristotélico animal político que cree que sólo desde el ejercicio de la política democráticamente responsable se puede mejorar la sociedad.

dilluns, 3 d’octubre de 2022

Vulnerabilidad

La vulnerabilidad se define como la situación de amenaza a la posibilidad de sufrir algún daño.

Si nos atañemos a ello, los ciudadanos que se han etiquetado como vulnerables no lo son, pues forman parte de la franja que yo denomino de “precariedad estructurada” que están sufriendo los embates económicos y sociales que les dificultan mantener una vida digna.

En este caso el Estado está obligado a dotar a estos ciudadanos de los medios necesarios para subsistir, a la vez que debe buscar mecanismos y aplicar medidas efectivas para que puedan escapar de una complicada situació
n que debería ser coyuntural.

Desde luego no cabe el simplismo de que esas medidas se traduzcan en rebajas impositivas y fiscales, como día tras día “vende el gobierno” en busca de demostrar públicamente de que sus esfuerzos van dirigidos a paliar este tipo de situaciones.

¿De qué sirve aplicar rebajas fiscales a quien no tiene dinero para pagar?

Pero los realmente vulnerables son aquellos que, siendo los que mantienen y siguen alimentando las arcas del Estado por ser aquello de “clase media y trabajadores”, no son considerados como tal, quedando excluidos de cualquier beneficio y ayuda especifica por parte del gobierno para evitar que pasen a engrosar las “filas” de los necesitados.

Porque no cabe duda de que el contexto actual condenará a estos que hoy, injustamente, el gobierno considera casi privilegiados, a dejar la vulnerabilidad que les etiqueta por una precariedad que cada vez es más cercana.

Según esos gurús metidos en política que manejan las decisiones erráticas como herramienta de manipulación colectiva, vulnerable es el que tiene un trabajo, por ejemplo, que le permite sufragar su manutención y servicios, pero que debe seguir sufriendo una pérdida de poder adquisitivo que a corto plazo le dificultará una vida digna.

No estaría de más que el gobierno, desde la objetividad, marcase los mínimos y las circunstancias para que a un ciudadano se le considere vulnerable.



diumenge, 2 d’octubre de 2022

Colas del hambre. Solidaria perversión

Posiblemente sea por una interpretación sesgada de la Constitución Española por lo que el Estado, sea cual sea el gobierno de turno, huye de su responsabilidad exclusiva y la colectiviza poniéndola en manos del conjunto de la ciudadanía.

Si bien es cierto que el derecho a la alimentación no aparece explícitamente en la Constitución, la lógica y la coherencia obligaría a entender que ya lo expuesto en su artículo 35 sobre el trabajo es suficiente para que se considere que ese derecho aparece reflejado con claridad en la Carta Magna, lo que obliga a los poderes públicos a dar la respuesta adecuada para garantizarlo. 

Lamentablemente, como ya es habitual, el Estado con su gobierno a la cabeza orillea su ejercicio de responsabilidad y, en el caso de la alimentación, la pone en manos del conjunto de la ciudadanía bajo el manto de una mal entendida solidaridad, corporativizando un problema/solución que sólo corresponde gestionar al propio Estado.

¡Solidaridad!, este es el concepto que de manera interesadamente reiterada se ha introducido como elemento exculpatorio de esa inacción y pasividad, que se pone de manifiesto en las llamadas colas del hambre donde día sí y día también se dan cita miles de personas para que esa solidaridad ciudadana les abastezca de alimento.

Pero ni esas colas formadas por la necesidad, ni la cada vez menor capacidad solidaria que deja desabastecidos los denominados bancos de alimentos -que a mi modo de entender deberían desaparecer como ubicación extraoficialmente reconocida- hace reaccionar a los verdaderes responsables de esa precariedad social, culpabilizando implícitamente a una cada vez más difícil capacidad solidaria lo que les permite seguir cerrando los ojos ante una realidad que la sociedad actual no debe tolerar.

No sería de extrañar que el siguiente paso fuese convertir la solidaridad en un apunte contable y que apareciese en los diferentes presupuestos del Estado como una partida específica, aunque no sé si en el capitulo de ingresos o de gastos.

Seguramente eso dependerá del contexto temporal e ideológico del gobierno en ejercicio.    

 

dissabte, 1 d’octubre de 2022

Asil Suris

 

Hoy 1 de octubre sí que hay un hecho que merece atención reivindicativa, y no las zarandajas de hace cinco años; me refiero al día de la gente mayor declarado por la ONU hace 21 años.

Se acercan elecciones municipales y todo vale, hasta el uso torticero de la situación de los ciudadanos de edad que, en San Feliu de Guíxols, han visto como los servicios que debería ofrecer el Ayuntamiento a manera de residencia no han ido mejorando sino todo lo contrario: insuficientes plazas, hurto de espacio como eran como eran los jardines, y la falta de inversión necesaria para mejorar las instalaciones.

Creo que en este momento es de justicia recordar una serie de consideraciones a esos que ahora, con los comicios a la vuelta de la esquina, utilizan la gente mayor como argumento electoral.

Cabe recordar que fue Pere Albo en el 2007, como Alcalde, quien solucionó el problema que provocaba la desaparición irremediable del Asil Surís y de la Fundación.

Cabe recordar que fue Pere Albo como Alcalde con Esther Martínez como Regidora de Servicios Sociales, que se hizo el proyecto de adecuación del Asil Surís, donde al margen de mejoras estructurales y de gestión básicas, se ampliaba el número de plazas y la construcción de pisos tutelados.

Cabe recordar que aquel gobierno municipal liderado por Pere Albo alcanzó el compromiso con la Generalitat para hacer realidad el proyecto.

Cabe recordar que aquel proyecto fue rechazado por el grupo municipal que hoy gobierna la ciudad, y que en aquel momento participaba de la gestión municipal

Cabe recordar que con Verónica Lahoya, como Regidora de Servicios Sociales se mejoró la gestión del asilo y del Gent Gran, incrementando las aportaciones municipales, ordenando la Fundación y poniendo en manos profesionales la administración de este servicio.

Y cabe tener presente y recordar que la gente mayor no solo necesita de fiestas, guateques y bailes, como parece ser que prioriza el gobierno municipal para mostrar su compromiso con los mayores, o como revindican algunos partidos como promesa electoral, sino que merece mayor atención, respeto y reconocimiento a la aportación que han hecho a la sociedad a lo largo de su vida. Y que siguen haciendo.

Lamentablemente estos políticos de hoy olvidan que el movimiento se demuestra andando y que, con su actitud pasiva e inerte ante la realidad, demuestran la nula empatía hacia la gente mayor.