dissabte, 26 de juny de 2021

Mi sueño de gloria

Sentía las miradas en mí; algunas de admiración, pero la gran mayoría proyectaban envidia y algo de frustración, pues no en vano me veían como triunfador potencial de una competición en la que ellos también participaban y que estaba llegando a su fin.

Poca distancia me separaba ya de la meta final, y aunque algunos de mis rivales ya habían desistido de sus esfuerzos y se dejaban llevar por la inercia y no por la ilusión, estaba seguro de que en todos quedaba la esperanza de que algo se torciese en los que íbamos con aparente ventaja, entre ellos supuestamente yo, y así pudiesen optar a los laureles del éxito.

Ahora sólo faltaba que por aquella puerta que comunicaba con la sala donde estaban reunidos para analizar todos los pormenores de las diferentes pruebas, apareciese el portavoz de los analistas y anunciase oficialmente a los expectantes competidores quién, finalmente, ocuparía el cajón.

Había sido una competición de fondo con muchas carreras parciales y yo, debe reconocerse, no partía como favorito. De hecho, mi falta de experiencia y sin marcas a destacar al contrario que mis rivales, había merecido la condescendencia de alguno de ellos, pues su superioridad en este tipo de eventos era más que contrastable y eso, entendían, les legitimaba para actuar con cierto aire de superioridad.

Pero a medida que transcurría el tiempo, mis actuaciones iban poniendo de manifiesto que ningunearme no minimizaba el peligro que podía representar para ellos, y que el menosprecio había dado paso a otro sentimiento basado en el temor, pues el corporativismo inicial de mis experimentados rivales, que casi menospreciaban mis posibilidades, había pasado al corporativismo de los que ya me veían como el rival a tener en consideración.

Después de años de preparación y tras una dura competición, estaba a punto de cumplir mi sueño, y que la esperada noticia de mi triunfo, como si con una bandera se visualizase, me permitiese dar una vuelta de honor en la pista donde había demostrado mi valía durante las últimas jornadas.

Porque poder acceder a un puesto de responsabilidad en aquella empresa, donde había trabajado 2 semanas en mi época de estudiante, se había convertido en mi sueño.

Y formar parte de la dirección de esa empresa, para un bisoño profesional como yo cuyo único valor demostrable era la preparación, suponía alcanzar la gloria.

En aquel momento no sabía cual iba a ser la decisión final de los jueces, y a pesar de creer y querer coincidir con la percepción que todos tenían de que iba a erigirme con el preciado trofeo, sabía que la experiencia es algo a tener en cuenta, y cabía dentro de lo posible que su importancia generase cierta desconfianza.

Reconozco que también tenía la esperanza de que, visto mi recorrido curricular, ese jurado se plantease el crear algún accésit que me permitiese adquirir un grado de experiencia para tranquilizar a aquellos que podían dudar de mi capacidad.

Pero en todo este proceso, y a punto ya de abrirse la puerta con el esperado anuncio, había algo que sí había conseguido con creces, “TOCAR MI SUEÑO DE GLORIA”

#SueñosdeGloria



dijous, 24 de juny de 2021

De izquierdas y contrario a los indultos

Era mi cumpleaños y a pesar de que, tras ver la sesión de control al Gobierno las manos se me iban solas a la estilográfica para poner negro sobre blanco lo que sentía en aquel momento, decidí dedicar mi tiempo a responder personalmente a todas y cada una de los centenares de felicitaciones que recibía.

Pero tras leer la prensa diaria no puedo dejar de retomar la idea inicial y poner al día mis reflexiones y compartirlas a pesar del riesgo de que algunos me digan de todo, menos bonito.

Porque ayer en el Congreso, y siempre generalizando, volví a sentir vergüenza de todo el arco parlamentario español, tanto del Gobierno como de la oposición, pues parece que han olvidado que el Congreso de los Diputados es la sede de la soberanía popular.

Allí, los 350 diputados, representan a los más de 47 millones de españoles, con independencia de a quién han votado o si los partidos a quienes lo hicieron obtuvieron representación parlamentaria, y todos ellos tienen la obligación de entender, más allá de las urnas, cuáles son las inquietudes de la ciudadanía, y ser permeables a ellas.

Pero ayer continuaron demostrando que en su “trabajo diario” priman más los intereses de su propio electorado, en muchos casos hasta mal interpretados, que los colectivos del conjunto de la ciudadanía, teniendo bastante para su “ego” con un buen montón de aplausos de los “suyos”, que es como decir de ellos mismos.

Que los “indultos” iban a centrar el debate era de esperar, pero que después de que el Consejo de Ministros los concediese, los argumentos para atacarlos o defenderlos fuesen los mismos podía generar cierta frustración, más aún cuando todos los que intervinieron a favor o en contra los utilizaban de manera mimética.

El Presidente del Gobierno no se apartó del guion establecido sobre una supuesta concordia y convivencia, del mismo modo que la oposición tampoco, y siguió denunciando que Sánchez había mentido, y que su real objetivo es la permanencia en la Moncloa.

Lo lamentable es que después unos y otros siguieron reincidiendo en lo mismo mediante sus acólitos, lanzándolos como si de hordas desbocadas se tratara, no aportando nada nuevo, utilizando los malos modos y el exabrupto tanto en preguntas como en respuestas, y obviando, repito, que allí no están para representarse ellos mismos, sino a todos los ciudadanos.

Lo lamentable, en mi caso, es que como persona de izquierdas me manifiesto en contra de los indultos, que es una falacia esa concordia y esa convivencia con los que los quieren justificar, que el que sean lícitos y potestad del Gobierno no implica que sean éticamente legítimos, que me siento engañado por Pedro Sánchez y por el PSOE, y que ya antes de otorgarlos sabía, como también lo sabía el Gobierno que, los independentistas no iban a cejar en su empeño, como así lo han manifestado ya al salir en libertad.

Claro, hacer estas reflexiones me coloca, según el sectarismo del que hacen gala las huestes lanzadas por el Gobierno, en el “bando” de la derecha reaccionaria, como si los indultos fuesen hegemónicos de la izquierda.

 

  

dijous, 17 de juny de 2021

La semana de Sánchez


Los titulares apuntan que esta ha sido la “semana grande” de Sánchez como Presidente del Gobierno, casi dando a entender que lo “bueno” para Pedro Sánchez como Presidente o como Secretario General del PSOE es bueno para el conjunto de la ciudadanía, algo que es una gran falacia.

Con dos “forúnculos” y estrechez iniciaba Sánchez su semana.

Uno, la concentración en Colón contra la concesión de indultos. Que “sólo” 125000 personas acudiesen a la convocatoria de VOX, según dice el gobierno para menospreciar ese poder de convocatoria, olvidando el contexto pandémico y de restricciones, es cerrar los ojos a la realidad y hacerse trampas en el solitario, pues no todos los que allí acudieron eran de ese partido, ni del PP o C’s, ni tan solo gente de derechas. Puedo asegurar, con conocimiento de causa, que allí se dieron cita ciudadanos del propio PSOE, incómodos pero convencidos de lo que estaban reivindicando.

Ese mismo día Sánchez conseguía “eliminar” a la que él considera como enemiga Susana Díaz, poniendo el aparato del PSOE al servicio de Juan Espadas para conseguirlo.

¿Legal y estatutario?, seguro que sí, a la vez que a mi modesto entender de dudosa ética.

Sólo faltaba que el ganador pusiese en evidencia su gran falta de criterio y liderazgo, al reconocer que su opinión sobre los “indultos” era la misma que tiene Pedro Sánchez, y que si este cambiase de criterio, el haría lo mismo que el Presidente, obviando que representa al PSOE (Partido Socialista Obrero Español) y no al PS (partido de Sánchez).

Pedro Sánchez con su semana triunfal, manteniendo un brevísimo soliloquio de apenas medio minuto con Biden en Bruselas que, según el Gobierno, ha servido para conversar de temas importantes, mintiendo descaradamente al afirmar que antes habían tenido un encuentro (algo que hoy, tácitamente, ha desmentido en televisión la ministra de Exteriores), pero que no hay “fotografía” porque EEUU “no quería molestar a Marruecos”.

Desconociendo si el trámite era obligatorio o si era obligatorio para abordar y votar la propuesta presentada por el PP en contra de los indultos del “procés”, Sánchez consigue el aval del Congreso para conceder esa medida de gracia, ubicando a los que no están de acuerdo con los indultos en la derecha, como si PNB, Junts o PDCAT no fuesen partidos de la derecha nacionalista, al igual que algún que otro partido de los que apoyaron la investidura que, denominándose de izquierdas, actúan desde el más rancio radicalismo.

Olvidándose, además, de que apoyándose únicamente en la representación política como intentan hacer para justificar la decisión de otorgar esa medida de gracia, dejan fuera a unos 20 millones de ciudadanos que podrían no estar de acuerdo.

Y por último, como colofón, el Gobierno consigue que la UE avale el Plan de Recuperación presentado para conseguir los 69500 millones de fondos, de los que este año España recibirá 19000 millones en vez de los 29000 previstos, y que el resto está supeditado al cumplimiento de todos los compromisos plasmados en el documento aprobado, entre ellos la Reforma Laboral o las Pensiones.

Bien, uno no se consuela porque no quiere, y si Sánchez se “consuela” con esta semana y eso se traduce en algo que los ciudadanos podamos percibir como positivo de manera tangible, reconoceré que he sido vencido en mi percepción y que mi escepticismo es injustificado      


dilluns, 14 de juny de 2021

Susana Díaz. Hacer leña del árbol caído


Los militantes han decidido que no sea Susana Díaz quien represente al PSOE de Andalucía en las próximas elecciones autonómicas. ¡Nada que decir!, pues han sido las urnas las que así lo han decidido democráticamente, pero ello no quita que el resto de los ciudadanos no podamos opinar, aunque no votar, no en vano los partidos se subvencionan con dinero público y ahí, siendo dinero de todos, algo tenemos el derecho a decir.

Como ya dije en una ocasión cercana, no conozco personalmente a Susana Díaz, y solo puedo hablar por referencias de compañeros de los que respeto su criterio y que sí han tenido relación con ella. Tampoco conozco al ganador, Espadas, por lo que sólo puedo opinar desde mis sensaciones personales generadas por empatías de “plasma”, y en este caso, mis simpatías están con Susana Díaz.

Susana Díaz ganó las últimas elecciones, aunque se le hizo una “pinza” entre los partidos de derecha andaluces y Podemos para evitar que gobernase. Su principal “delito” fue competir con Pedro Sánchez para optar a la secretaría General del PSOE, lo que la ha obligado a luchar en estas primarias andaluzas contra el “aparato” del PSOE asentado en Ferraz y en la Moncloa, bajo el aparente “rencor” manifiesto de Pedro Sánchez que, tal y como anunció en su momento, se lo iba a hacer pagar.

Y pudo asegurar, con conocimiento de causa, que “luchar” contra el aparato del partido con todos los medios a su alcance, es un hándicap demasiado fuerte que lleva al “perdedor” a optar por “echarse a un lado”, tal y como ha hecho Susana Díaz, pues quien ha vivido estas luchas de poder, por muy democráticas que sean, sabe que las “cohabitaciones” entre adversarios no se traducen en colaboraciones positivas, pues aquello de integrarse no son más que palabras que no se las creen ni ganadores ni perdedores.

Como mínimo en este caso, y si las redes sociales reflejan la realidad y las verdaderas intenciones de los ganadores, no se está por la labor de la recuperación de la unión que llevó al PSOE a ganar, comicios tras comicios, las elecciones.

Ahora, negando la mayor, y tal como se manifiesta por las redes, unas huestes aliadas con las tesis de Pedro Sánchez salen a hacer leña del árbol caído, a pesar de afirmar lo contrario, alegrándose de que haya perdido Susana Díaz, más de que haya ganado el otro candidato.

Deseando suerte al PSOE de Andalucía, no puedo dejar de manifestar mi sentimiento empático con Susana Díaz.


dissabte, 12 de juny de 2021

Indultos: Legitimidad y legalidad


No dudo de la legalidad de los indultos, y de que su concesión recae en la responsabilidad el Gobierno, como que también será su responsabilidad las consecuencias que pueda la decisión de otorgar esa medida.

Lo que sí dudo es de su legitimidad, pues legalidad y legitimidad no son conceptos idénticos en términos jurídicos, pues para que una decisión sea legítima debe comprender validez, justicia y eficacia, ni filosóficos, y creo que no es el caso, del mismo modo que tampoco lo es en términos filosóficos pues debe tener reconocimiento social desde la objetividad.

O sea, que los indultos deberían ser reconocidos y aceptados por la sociedad sin mediar amenazas o sanciones por parte del Gobierno, y obedecer a las verdaderas intenciones que tiene su concesión, no a las supeditadas a una discutible recuperación de la concordia, que desde luego no será política, ni a la social pues si ya ha generado una fractura sólo su anuncio, imaginémonos cuando se conceda esa medida de gracia, rompiendo esa “calma chicha” de la que ahora disfrutamos con los líderes independentistas cumpliendo su condena.

Siendo contrario a la concesión de indultos de manera generalizada, pero por la trascendencia social de los indultos a los políticos presos y que el independentismo quiere ampliar en número a 3000 condenados, el Gobierno hubiese debido hacer una intensa labor de pedagogía social, no de exabruptos mediáticos como ha hecho hasta ahora, dejando claro que nada tiene que ver la medida de gracia con la mesa de diálogo.

Creo que es la única vía para darle legitimidad a los indultos y que los que no estamos de acuerdos con ello, podamos entenderlos más allá de elucubraciones y sospechas pues en este momento, no se dan las condiciones.


 

dimarts, 8 de juny de 2021

Los indultos donde les quepan

Totalmente de acuerdo con aquellas manifestaciones de Oriol Junqueras del 2019, cuando dijo “que se metan el indulto por donde les quepa”, que no quería indulto alguno porque pedirlo, de acuerdo con su legítima lógica independentista, era reconocer que había cometido una ilegalidad.

Por ello, en octubre del 2019, Junqueras deseaba que el culo fuese el destino de la medida de gracia, pues su aspiración
era la amnistía.

Ahora su posición ha cambiado y, mediante una carta abierta que he leído con atención, acepta los indultos, aunque, dicho sea de paso, en ningún momento reconoce que cometió la ilegalidad por la que fue sentenciado, sino que reconoce una mal estrategia que ha de variar, pero sin renunciar a volverlo a intentar por otros mecanismos.

Porque como ha anunciado Junqueras y el propio Aragonés ante Pedro Sánchez durante un acto público en Barcelona, donde una babosidad manifiesta entre el presidente de España y el de una comunidad autónoma tenía el peligro de acabar en un intercambio de fluidos, el catalán reconocía que la amnistía para todos los procesados (más de 3000) y el derecho a la autodeterminación eran objetivos irrenunciables que iban a estar en la mesa de diálogo.

Y lo hacen apelando a la concordia y al reencuentro que él mismo rompió y que ahora, con el paso del tiempo y a que el TS desestimó la rebelión en los actos, y a pesar de los embates mediáticos de ciertos sectores independentistas, es una situación que está avanzando en su reconducción de manera natural.

Creo que los indultos van a ser como meter un palo en un avispero, sobre todo cuando Sánchez habla de “castigo, venganza y revancha” justificando así que el Gobierno conceda esa medida de gracia, cuestionando una sentencia del TS, rallando la línea de la separación de poderes al politizar la justicia-

Quizás alguien debería preguntarle a Pedro Sánchez ¿dónde está la venganza y la revancha de los españoles contra los condenados, cuando la justicia ha dictado una sentencia?

Y quizás alguien debería preguntar a Sánchez y a todos aquellos que hasta hace sólo unos días se manifestaban contrarios a los indultos, entre ellos él mismo y el propio Junqueras, que ha pasado en 24 horas para que ahora se aleguen razones de estado para la concesión de las medidas de gracia, cuando son meramente razones de gobiernos, de palacios presidenciales y sospechosamente partidistas.

Es lamentablemente que el PSOE se haya convertido en un brazo del nacionalismo catalán.

 

diumenge, 6 de juny de 2021

Sant Feliu de Guíxols. La ciutat dels projectes

Fer balanç polític és, simplement, rendir comptes davant la ciutadania.

És explicar allò que s'ha fet en un període concret per a comprovar si s'han respectat els compromisos adquirits i, si no s'han complert, explicar els motius sense justificacions fútils e enllaunades, així com les accions que s'han dut a terme per a poder aconseguir els objectius.

Un balanç no és rendir comptes del que es té intenció de fer sinó del que s'ha fet, tal com explicita el vídeo que serveix de preàmbul i presentació a l'acte de balanç de 2 anys de legislatura que el govern de Sant Feliu de Guíxols va celebrar el passat 3 de juny en el Teatre Municipal.

Com a Govern Municipal en altres legislatures, he participat en algun acte de balanç de gestió, però sempre he fugit de les actituds narcisistes com les que prevalen d'algun temps ençà, doncs crec que la valoració li correspon fer-la als ciutadans no als polítics que s'han de sotmetre a la crítica constant de la ciutadania des d'una avaluació contínua sense esperar, encara que la norma així ho dicti, a la cita amb les urnes cada quatre anys.

Per això m'ha causat un cert estupor veure per YouTube que a l'acte del dia 3, no es parla d'accions concretes de gestió que s’hagin traduït en resultats concrets, sinó d'allò que dient voler   fer per aconseguir, que no deixa de ser legítim i que és responsabilitat del Govern, els objectius que es van marcar fa 2 anys -que en realitat ja són 6-, i que ara tenen intenció de fer-los realitat en 24 mesos.

Malgrat les meves reticències amb aquest Govern Municipal, tant per la seva manera de gestionar, com perquè algun dels seus projectes hipotequen la ciutat o per les seves actituds, confesso que no m’importaria reconèixer que aquesta “transformació” de la qual presumeix l'Alcalde és positiva per a la ciutadania i per al futur de Sant Feliu, però molt em temo que no serà així doncs la visió de ciutat, que aparentment té el govern, pot representar un camí d'anada sense possibilitat de tornada, doncs no permetrà corregir errors en els que puguin incórrer.

Aquest acte va posar en evidència el grau de consecució d'objectius i compromisos aconseguits per la gestió del govern municipal durant 2 anys, i si algú és aficionat a posar notes d'avaluació, no sé si trobaria suficients elements per a donar un aprovat en aquesta espècie de revàlida a la qual es van sotmetre el passat dia 3 perquè del que “van presumir” és del que volen fer, no del que han fet, creant una ciutat de projectes no consolidats, com si d'una campanya electoral es tractés.

Per exemple:

“Presenten” un nou projecte d'aparcament amb un nou cost, ara a la carretera de Tossa, oblidant-se que aquest aparcament ja hauria d'estar gairebé acabat, tal com van prometre. Canviaran d'ubicació?

“Presenten” i anuncien per enèsima vegada el Museu Thyssen, capitalitzant un projecte que porta en marxa fa molts anys, havent renunciat a un espai, com era la fàbrica Serra Vicens que no posaria en perill el Monestir.

“Presenten” com a novetat, el projecte de recuperació dels Banys de Sant Elm, oblidant que ja fa uns anys aquest projecte es va presentar davant el Ministeri a Madrid. Jo vaig assistir a aquella reunió.

“Presenten” i anuncien una sala polivalent, oblidant que aquest projecte ja estava en cartera, pràcticament pressupostat, gràcies al Pla Z que va impulsar Zapatero.

I tot això, suposo que entre altres “projectes”, anuncien que es farà amb recursos propis. Normal en un govern que va “renunciar” al 2010 a la partida que apareixia en els PGE per al Museu Thyssen.

Des de les pròpies files del Govern i dels seus acòlits, algú hauria de fer un exercici de crítica constructiva i posar negre sobre blanc, amb tota l'objectivitat possible i necessària, quina han fet durant aquests 2 anys.

De tota manera, per egoisme de veí de Sant Feliu de Guíxols, espero que encertin.