diumenge, 17 de maig de 2020

Microrrelatos


Sin más pretensión que participar, estos son los dos microrrelatos que he enviado al concurso 7 cepas.


"Y todo comenzó con una copa de vino que, con certero acierto, casi de manera sacra y con el sonido discreto que merecía la ocasión, había vertido en ese cáliz de cristal de tacto frío que encerraba el espléndido caldo que anhelaba con avidez que escapase, para que depositase sus aromas en una pituitaria expectante para acompañar después, al elenco de sabores que tomarían con reverencia mis papilas gustativas, que viendo el color nítido de ese néctar de los dioses presagiaban el placer de los sentidos.
En torno a esa copa de vino, el sentido común había armonizado con la vista, el oído, el olfato, el gusto y el tacto, los seis sentidos de los que dependo"

"Y todo empezó con una copa de vino, cuando el maridaje entre una intensa lectura y la avidez por saborear aquel líquido sagrado provocó un temblor que acabó mostrando en cuántas piezas puede descomponerse un cáliz de cristal al estrellarse en el frío suelo. la duda estaba en dilucidar cuál era la prioridad, pues apartar la vista del negro sobre blanco era renunciar a ser el protagonista de un intenso argumento; y continuar sumido en esa historia sin la compañía de una copa de buen caldo, implicaba quitar el embrujo que el vino aportaba a la propia obra.
Juro por Baco que no sabría qué decidir de encontrarme en esa encrucijada"





Passar-les putes


Llegint l'articlede l’Albert Soler em preguntava on estan tots aquells que, de manera bel·ligerant atacaven als qui havien decidit dedicar-se a la professió més antiga del món, negant-los el dret al lliure albir, condemnant-les a aquest ostracisme il·legal i privant-les dels més mínims drets.

Això sí, prometent-los que anaven a ser defensades com a dones i que anaven a poder canviar de vida, encara que no volguessin, perquè segons ells “ser puta no és ser dona”, sota la promesa que l'Estat es responsabilitzaria d'elles, dotant-les dels suficients mitjans de subsistència presents i futurs

Aquesta era la justificació per a negar-los la possibilitat de defensar els seus drets com a treballadores i com a ciutadanes encara que, com alguns pensàvem, aquestes accions ens responien més que a un “postureo” polític de radicalitat manifesta que, de manera irresponsable, negava la realitat.

Com a prova irrefutable, el propi relat del periodista que narra com l'Estat, aquí podríem mimetitzar amb el Govern, amb una habitual falta de previsió i perspectiva basada en prohibir interpretant al seu aire el concepte de llibertat, condemna a unes ciutadanes al pacte de la fam per haver-los negat el dret a declarar com volen viure.



Leyendo el artículo de l’Albert Soler me preguntaba ¿dónde están todos aquellos que, de manera beligerante atacaban a quienes habían decidido dedicarse a la profesión más antigua del mundo, negándoles el derecho al libre albedrío, condenándolas a ese ostracismo ilegal y privándolas de los más mínimos derechos.

Eso sí, prometiéndoles que iban a ser defendidas como mujeres y que iban a poder cambiar de vida aunque no quisieran, pues según ellos “ser puta no es ser mujer”, bajo la promesa de que el Estado se responsabilizaría de ellas, dotándolas de los suficientes medios de subsistencia presentes y futuros

Esa era la justificación para negarles la posibilidad de defender sus derechos como trabajadoras y como ciudadanas, aunque, como algunos pensábamos, esas acciones nos respondían más que a un postureo político de radicalidad manifiesta que, de manera harto irresponsable, negaba la realidad.

Como prueba irrefutable, el propio relato del periodista que narra cómo el Estado, aquí podríamos mimetizar con el Gobierno, con una habitual falta de previsión y perspectiva basada en “prohibir” interpretando a su aire el concepto de libertad, condena a unas ciudadanas al pacto del hambre por haberles negado el derecho a declarar como quieren vivir.