dissabte, 15 de juny de 2019

Pactos municipales=Intereses particulares


Hoy, constitución de Ayuntamientos tras las elecciones municipales del 26 de mayo, recordaba un amigo la frase del filósofo francés “La política es el arte de disfrazar de interés general el interés particular”, pensamiento que es el espejo de la realidad pues, tras esos comicios electorales, se demuestra que para los “elegidos” lo fundamental es su interés particular y no el de los ciudadanos y ciudadanas que confiaron en ellos.

Otra frase de este filósofo francés también tiene hoy plena vigencia: “luchar para comer es duro, luchar para dominar es ridículo”, pues en el final de este serial de pactos que hoy finaliza, fruto de las más que ridículas maniobras orquestales para seguir “comiendo” de su propia acción i/o inoperancia política, coinciden sus intereses particulares con el objetivo de conseguir poder al precio que sea, aunque sea mostrando las propias vergüenzas al negar sus propias afirmaciones públicas.

Aquellos vetos y cordones sanitarios, contrarios a toda lógica democrática, y tantas veces lanzados como valor de dignidad por propios y voceros, han quedado relegados a la mínima expresión de dignidad particular y colectiva.

Sólo cabe recordar manifestaciones públicas, afirmando taxativamente y con vehemencia que con tal o cual partido o persona no se pactaría. Y hoy podemos comprobar que era una burda farsa electoral.

El PP gobernará apoyado por partidos políticos a los que ha satanizado durante la campaña electoral, del mismo modo que también lo hará el PSOE o C’s o PODEMOS, al mismo nivel que lo harán los partidos de extrema derecha o independentistas, porque a la hora de “tocar pelo” o “tocar poder” para la mediocridad política todo vale, pues la coincidencia programática o en último caso la ideología, tiene poca o ninguna relevancia frente a la necesidad de ocupar el sillón como “modus vivendi”.

Cabe recordar aquello de que “con Rivera no”, con el compromiso de no llegar a acuerdos o pactos si la militancia del PSOE no lo aprobaba. No con PODEMOS o no con el PP, y hoy en alguna población el PP o PODEMOS gobernará con la aquiescencia de uno o de otro. No con independentistas o no con constitucionalistas del 155, y unos u otros se han tragado la bilis y han antepuesto sus intereses particulares. 

Por todo ello, y a mi modesto entender, hoy se visualizan pactos de gobierno indignos, más cuando algunas justificaciones se basan en la amenaza del recurso de la moción de censura que, aun siendo legales, no creo sean el mejor mecanismo para afrontar una nueva legislatura, como si de una amenaza o espada de Damocles se tratara. Pues poco o nada importa el buen gobierno, sino el poder

Hoy, a mi modo de entender, en muchas instituciones se consolida un fraude electoral y una traición a votantes (y ya no digo a militantes, pues cabrearse corresponde solo a la militancia de los partidos) porque hoy, aquellas promesas y/o peticiones que tras las elecciones se verbalizaron se han dejado en segundo término.

Lo que hoy podría ser el inicio esperanzador de nuevas legislaturas se ha convertido en un mercadeo que a mi me produce pena y desafección.


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