dimarts, 24 d’abril de 2018

Sant Jordi. La manipulació de la llegenda


Ens van furtar l’11 de setembre, i els que des de la vindicació i la lluita havíem aconseguit que fos un dia de celebració en el que tots els catalans i catalanes poguéssim fer visible la nostra catalanitat, ens vam veure exclosos de la nostra pròpia Diada, doncs amb un més que interessat impuls oficial, la van convertir en una jornada de simbologia independentista.

També van intentar fer-ho amb la Diada de Sant Jordi, i desaprofitant la inestimable oportunitat que per la convivència podrien donar els  intercanvis de llibres i roses, típics d’aquest dia, van preferir pintar de groc la societat i, fins i tot, adequar amb total menyspreu la llegenda del cavaller, la princesa i el drac al seu místic argumentari, fent paral·lelismes obscens i adoctrinadors.

Als crèduls se’ls hauria d’explicar que ni Sant Jordi era català, ni el drac representava a Espanya ni la princesa era la Catalunya republicana (ja seria paradoxal!).

La realitat és que la llegenda del Jorge, de la princesa i el drac és del 303, d’una regió de Turquia, en una organització territorial del mon civilitzat que no té res a veure amb l’actual, i per això Bulgària, Etiòpia, Geòrgia, Anglaterra, Portugal, com també de la Comunitat Autònoma d’Aragó i Catalunya, per exemple, han pogut adoptar Sant Jordi com a patró.

Segur que si en comptes d’assumir i celebrar “patronatges” que provenen de victòries i derrotes violentes i sagnants, com és el cas, assumíssim aquest el 23 d’abril com el proclamat per la UNESCO Dia Internacional del Llibre,  ens mouríem en un estadi molt més educatiu i pedagògic, i amb molta més rendibilitat futura.

Però no està entre els seus objectius tendir ponts per a restablir unes normals relacions socials ara internament deteriorades -com haguessin pogut demostrar retornant la propietat de la Diada de Sant Jordi que han intentat furtar al conjunt de catalans i catalanes-, doncs malauradament l’únic argument que els permet justificar aquesta impunitat d’acció que segons diuen els hi dona un fals recolzament de la ciutadania, és la confrontació.



diumenge, 22 d’abril de 2018

Cruces amarillas en la playa, ¡no!


Seguro que mereceré el insulto, el menosprecio y hasta el menoscabo, pero quiero manifestar públicamente mi opinión, pues me parece deplorable la imagen, como la de la fotografía que me han hecho llegar, de la playa de Sant Feliu llena de cruces amarillas, y que el Ayuntamiento haya autorizado una acción como esta.

Quiero pensar que el Equipo de Gobierno ha utilizado su habitual “oídos sordos” de manera inconsciente (porque de hacerlo conscientemente sería de Juzgado de Guardia), y ha hecho caso omiso a los comentarios que algunos visitantes hacían al ver espectáculo que bajo esa “Primavera Republicana” se había convocado ayer en los Jardines Juli Garreta, es decir, en uno de los puntos de referencia de la ciudad, como aperitivo al desaguisado irresponsable que nos ha acompañado este fin de semana.

Porque ayer día 21 era el primer sábado con un tiempo más que primaveral, lo que hacía prever una buena afluencia de visitantes, que además podía ser un banderín de enganche de cara al puente de la semana próxima.  

Porque somos una población que tiene como principal elemento de dinamización económica y social la industria turística, y eso implica contemplar muy diversas sensibilidades.

Y porque hay espacios de la ciudad, infrautilizados, que podrían ser tan o más adecuados, por ejemplo el Guíxols Arena, donde los pocos participantes al acto de ayer podrían haber hecho lo mismo, sin abrir la posibilidad de los daños colaterales que sí provocaron ayer.

Pero es que hoy, colofón de esa “Primavera Republicana”, ha sido el punto de inflexión y del sinsentido lo que,  como me comentaba ayer un vecino de Llagostera habitual de nuestro mercado dominical y de pasar gran parte del domingo en nuestra ciudad con su familia, ha forzado a más de uno a desistir de disfrutar de Sant Feliu, aún siendo independentista como es este vecino de la población vecina.

Hoy en el Paseo y Rambla, Sant Feliu recibía una “tractorada”, el Mercado dominical y actividades relacionadas con la Diada de Sant Jordi, lo que auguraba mucha gente en esa zona.

Pues bien, de manera harto incomprensible se autoriza un pasacalles con la magnífica actuación de Percussió Ganxona, pero creo que “hoy no era el día” para que pudiésemos disfrutar de su espectáculo.

Y a renglón seguido se autoriza que en la playa se haga una plantada de cruces amarillas, impidiendo, ya “a priori” que algunos vecinos y visitantes pudiesen hacer uso de ella con comodidad.

Desconozco qué tipo de ascendencia política tienen los organizadores para haber obtenido el permiso municipal, aunque es fácil imaginarlo a pesar de que en los carteles no aparece ninguna  organización ni entidad legal que se responsabilice del acto.

Me gustaría suponer que quien haya pedido esa autorización, persona física o jurídica, abonará el coste correspondiente a las tasas por ocupación de espacio público y utilización de material municipal, porque sólo faltaría que hubiese sido el propio Equipo de Gobierno quien se hubiese autorizado.

Y del mismo modo me gustaría también suponer que algún Grupo Municipal pedirá explicaciones sobre este tema, porque aquí no se trata de posicionamiento político, sino de coherencia y responsabilidad con el conjunto de los ciudadanas y ciudadanos, residentes o visitantes, que tenemos el derecho de hacer uso del espacio público sin sufrir injerencias de índole social o político, y seguro que también económico


divendres, 20 d’abril de 2018

La de Rivera, una baja más en la UGT


No dudo que sea significativo que Albert Rivera se dé baja de la UGT, y no porque sea político y líder de un partido ideológicamente de derechas, sino principalmente por los motivos que alega, pues la pluralidad y diversidad que estamos reclamando los ugetistas, sobre todo en Catalunya, es uno de los principios básicos de la UGT, y ello permite que todos los trabajadores y trabajadoras como tal, puedan estar afiliados con independencia de su ideología política.

Por ello hay afiliados, y más de uno ha tenido y tiene responsabilidades ejecutivas,  que militan o simpatizan con partidos tanto de izquierdas o de derechas. Como muestra lo que ha ocurrido en la UGT de Catalunya en los últimos tiempos donde, por ejemplo, la gerencia estuvo en manos de un alto cargo de CDC o una Consellera también de Convergencia, postulada como Presidenta de la Generalitat, también tuvo responsabilidades sindicales. Y supongo que nadie pondrá en duda de que CDC es la derecha catalana.

Cabe afirmar que en la UGT puede estar quien quiera, siempre que se respeten sus principios y entendiendo que la UGT se define como sindicato de orientación socialista.

O sea que ésta debería considerarse como la lamentable baja de un afiliado, al mismo nivel como las otras muchas bajas que se han producido últimamente a causa de los mismos motivos que alega Rivera, y que han provocado que compañeros y compañeras con decenas de años de lucha sindical, hayan decidió abandonar la militancia.

Porque repito que la preocupación que debemos tener en la UGT son los motivos que provocan las bajas, que debo decir que yo también comparto en gran medida, aunque el hecho de ser socialista y ugetista más allá de ser un simple trabajador, me impide abandonar el barco y dejar la UGT en manos de aquellos que aparentan no importarles los principios del sindicalismo de clase, y que olvidan cual es la principal razón de ser de la Unión General de Trabajadores que en 1988 fundó Pablo Iglesias en Barcelona.

Por mucho que se quiera no puede obviarse la realidad, disfrazándola con reivindicaciones de espacios de diálogo y entendimiento que serían legítimos desde la transversalidad social, pues  el día 15 de abril fue el colofón a esa deriva en que la UGT está cayendo en los últimos tiempos, pues no sólo avaló, sino que también explicitó, hizo visible y protagonizó una movilización a favor de la independencia de Catalunya, exigiendo la exculpación de los políticos presos por sus actos en contra del orden constitucional y estatutario, y eso es como afirmar que los afiliados a la UGT estamos con el proceso independentista, algo que es radicalmente falso.



dimecres, 18 d’abril de 2018

Catalunya: redefinir una normalitat transversal


Van utilitzar la transversalitat com a disfressa perquè el discurs independentista no frenés la participació en la movilització del 15-A, com podria ser el cas dels afiliats als sindicats de classe, i possiblement van aconseguir vèncer algunes reticències, encara que en molta menor mesura del que els convocants esperaven, doncs que una convocatòria transversal aconseguís reunir a 315000 persones, amb prou feines el 4% de la població, crec que és un pobre resultat alhora que preocupant.

Vull pensar que aquesta baixa participació és símptoma inequívoc del criteri objectiu que tenim els catalans, posant de manifest seriosos dubtes sobre la responsabilitat de la situació que patim a Catalunya, com de la poca o nul·la rendibilitat que tenen certes  accions que freguen la incoherència, per no dir el ridícul.

Aquest 15 d'abril, 315000 persones van sortir al carrer a reclamar i exigir el es desbloqueig de la situació política que patim, que es dugui a terme una investidura que permeti conformar el Govern en la Generalitat després del 21-D, que es cohesioni la societat, que es tendeixin ponts, que s'estableixin vies de diàleg, que es respecti la democràcia i que es recuperi el total autogovern amb la inaplicació del 155 de la Constitució.

Lo paradoxal, i jo m'atreviria a qualificar com a ridícul i insultant, és que al costat d'aquestes 315000 persones també estaven els que a les seves mans tenen la possibilitat i la responsabilitat de reconduir aquesta situació, doncs són els polítics independentistes els que l'han provocat, i per tant, els únics que tenen la solució o, com a mínim, els que han de donar el primer pas, si és que realment existeix la voluntat de tornar a una normalitat, que crec també s’ha de redefinir.

Però sospito que no és el diàleg i posterior negociació si cap, l'objectiu real que tenen els convocants de la mobilització i els polítics independentistes, sinó el manteniment de la tensió i la confrontació política i social com a única manera de la seva pròpia supervivència. 



diumenge, 15 d’abril de 2018

15-A. Transversalidad no, solo independentismo.


Pueden ponerse como quieran, de perfil, de frente, de cúbito supino o de cúbito prono pero hoy, fuere cual fuere el lema de la manifestación, los 315000 asistentes han participado en una movilización que reivindicaba  la independencia de Catalunya, pues a pesar de la pancarta de cabecera “por los derechos y las libertades, por la democracia y la cohesión, os queremos en casa!, lo realmente importante eran las esteladas, los gritos de “Puigdemont President”, “República catalana” y la falsa denuncia de que “hay presos políticos”.

Como si los catalanes que no creemos que una Catalunya independiente dará respuesta a nuestras inquietudes y problemas no fuésemos demócratas, Lo que ocurre es que creemos que el correcto ejercicio de la democracia, se debe basar en el respeto a las pautas y normas de que en democracia nos hemos dotado.

Como si los catalanes que no creemos que una Catalunya independiente dará respuesta a nuestras  inquietudes y problemas no creyésemos en la libertad y en el blindaje de nuestros derechos, defendiéndolos con unas y dientes. Lo que ocurre es que muchos de nosotros nos lo hemos tenido que ganar a pulso y a otros, como decía un gran amigo, “las boinas les han caído puestas”.

Como si los catalanes que no creemos que una Catalunya independiente dará respuesta a nuestras inquietudes y problemas fuésemos los culpables de haber generado fractura política, social y económica. Lo que ocurre es que necesitan culpables para esconder el fracaso y las mentiras de un proceso simplemente fallido.

Hoy los 315000 asistentes a esa manifestación, que es mucha gente, han querido mostrar al mundo sus legítimas reivindicaciones independentistas, y lo han hecho ante más de 47 millones de conciudadanos españoles, más de 7 millones de ellos ciudadanos de Catalunya, y para ello han reclamado que el estado deje a sus líderes en libertad, obviando que es la justicia, el poder judicial y no el político, quien tiene preventivamente presos a estos políticos por sus actos, no por sus ideas.

Quizás lo coherente hubiese sido reclamar con toda la vehemencia posible, como yo hubiese hecho, que la justicia actúe con toda la celeridad del mundo, como medio para evitar prisiones provisionales por acusaciones consideradas injustas. Pero claro, eso propiciaría la posibilidad de que fuesen sentenciados, cuando el objetivo es la impunidad.

Hoy, lamentablemente, los organizadores de esta movilización han minimizado y menospreciado aquel concepto que a muchos nos permitía mantener la esperanza de poder recuperar la normalidad en la convivencia social, anunciando una convocatoria falsamente transversal, -porque transversalidad es el concepto que han prostituido,- simplemente para justificarse y esconder su verdaderas intenciones, que desde luego parecen pasar por el mantenimiento de la confrontación.     

Han vendido esta movilización con el objetivo de “poner en valor la gestión e implementación de sinergias transversales”, que es simplemente no decir nada.



dimecres, 11 d’abril de 2018

Museu Thyssen/Diputació. Serà fum?




No diu res, però és d’aquelles frases grandiloqüents que deixen bocabadats als qui l’escolten, i plens de satisfacció als polítics que la diuen, encara que ni uns ni els altres podrien explicar el que vol dir.

“Posarem en valor la gestió i implementació de sinèrgies transversals”

Per fer-ho senzill, aquesta afirmació representa la justificació d’un possible incompliment d’una promesa política de futur.

A això em sonava el suport que la Diputació de Girona es comprometia a donar al futur museu Thyssen de Sant Feliu, sense quantificar ni documentar res, ni aclarir realment com seria aquesta col·laboració.

Si parlem d’aportació econòmica cal preguntar-se quant i cóm, doncs el que interessa i és necessari no és a la construcció, que també, sinó a la gestió del museu durant 20 anys.

Per posar un paral·lelisme, això és com comprar-se un Ferrari. Possiblement aconseguir adquirir-lo no sigui molt complicat, el que és realment costós és mantenir-lo.

Construir el museu de 6 milions d’euros pot ser senzill, i qualsevol aportació aliena como pot ser l’hipotètica inversió de la Diputació és important, però lo realment és vital és el després de la inauguració, o sigui, el manteniment.

L’experiència ens indica que tot compromís econòmic que no sigui referendat pel corresponent document pressupostari quasi es podria considerar com de paper mullat, de la mateixa manera que l’experiència també ens indica que són capaços de perdre una aportació de molta milions d’euros per aquesta mateixa finalitat, com va succeir al 2010, i tal com demostren els detalls que adjunto corresponents als Pressupostos Generals de l’Estat.

Només podem estar expectants.


dilluns, 9 d’abril de 2018

En festivo también se enferma


Quiero romper una lanza a favor de los profesionales de la Sanidad Pública de Catalunya pues estoy convencido, y este fin de semana he tenido oportunidad de corroborarlo, de que las deficiencias del sistema de salud no son achacables al personal, sino a la falta de personal que permita cubrir las atenciones que precisan los usuarios, que es cuestión muy diferente.

Sábado 7 a las 11 horas. Hospital Josep Trueta de Girona, centro hospitalario de referencia de la provincia. Tras una derivación desde el CAP de Sant Feliu de Guíxols a las 9 horas aproximadamente, con traslado en vehículo particular, se le comunica al paciente que deberá trasladado al Hospital de la Valle Hebrón de Barcelona.

La surrealista razón es que el especialista que debe atender al paciente y practicarle una intervención de urgencia solo atiende dos días por semana. Es de suponer que si en el Trueta no hay médico especialista, tampoco debe haberlo en alguno de los hospitales cercanos; o sea que en todo Girona no hay esa especialidad.

Para trasladar al paciente al Valle Hebrón se debe esperar una ambulancia que venga de Barcelona. A las 21 horas, después de 12 horas, aparece el transporte sanitario.

Llegada a Barcelona sobre las 23 horas. El especialista de urgencias, vista la gravedad de la situación decide operar esa misma noche, pero debe desistir y programar la intervención al día siguiente. La razón obedece “simplemente” a que este centro hospitalario Valle Hebrón, referente en todo Catalunya, esa noche solo puede disponer de 2 quirófanos que en este momento están ocupados.

Programación a las 9 horas del domingo 8, aparece el equipo de cirugía a las 10, y el paciente en camilla, junto a sus familiares y el correspondiente celador toman el camino del bloque de cirugía situado en otro lejano punto del hospital.

Atención exquisita de la cirujana, así como de los técnicos y enfermeros, no tanto del celador que aunque educado debería estar cabreado por el slalom que “conduciendo la camilla” hacía sorteando porta bandejas de comida que ocupaban los pasillos sin que nadie las apartara, como también montones de camillas destartaladas que supongo esperaban ser arregladas.

Con desgana, pero con educación, indica a los familiares una sala de espera diciendo aquello de que “ya les avisarán”.

Una, dos, tres horas sin ninguna noticia elevan la tensión, más aún cuando la cirujana nos había informado que la intervención era delicada aunque breve si no había complicaciones.

La casualidad hace que descubramos que la sala donde el celador nos había ubicado no era en la que debíamos esperar.

Lo curioso es que en esa sala de espera de cirugía, toda la información se hace a través de “plasma”, pero sin nadie con quien interactuar para que expliquen como interpretar esa información codificada,  pues los muchos interfonos y ventanillas de información permanecen cerradas a cal y canto.

De nuevo la buena atención del personal sanitario, que a pesar de no ser el ámbito asistencial de su responsabilidad investigan donde se encuentra el paciente, y nos indican cómo llegar al lugar donde está atendido, ya hace casi dos horas.

Tal y como yo recordaba, el Valle Hebrón era un hospital donde las visitas estaban controladísimas, y pasearse por el centro sin ningún control era prácticamente imposible.

Pues bien, en busca del paciente perdido, los familiares pudieron recorrer gran parte del hospital sin nadie que les saliese al paso, entrando en despachos de médicos, en salas de atención, en urgencias, en quirófanos y hasta elevando la voz pidiendo que “alguien contestase”.

Uno podría decir que bien está lo que bien acaba, pues el paciente localizado y la incidencia de salud aparentemente sido superada, pero el acabar bien no significa que esté bien, como lo demuestra el hecho de que sólo hace falta ir a la cafetería del hospital y hacer un comentario sobre la asistencia, y las voces se unen para denunciar infinidad de quejas similares.

La experiencia de este fin de semana me ha permitido llegar a dos conclusiones:

Salvo alguna excepción, los profesionales de la sanidad son eso, profesionales, y son ellos los que mantienen la imagen de la sanidad pública catalana, porque el problema no es el personal, sino la falta de personal.

El sistema ha olvidado que las urgencias sanitarias no se rigen por ninguna norma que prohíba ponerse enfermo en fin de semana o festivos.



divendres, 6 d’abril de 2018

SFG. El Govern ni creu ni entén la Policia Local


Si al 2017 ja va ser sorprenent -per no qualificar-ho d'indignant-, que eliminessin del calendari oficial de la ciutat el 8 de març com a Dia de la Policia Local, aquest 2018 ja s'han traspassat tots els límits doncs no tan sols han canviat la festivitat per segon any consecutiu, sinó que l’han “amagada”, reduint-la a un mer acte endogàmic i impedint que els ciutadans i ciutadanes poguéssim celebrar el 129 aniversari de la seva fundació juntament amb els integrants d'aquest cos.

El motiu és òbviament polític, com reconeix l'Alcalde des del mateix moment que afirma que no ho és (Excusatio non petita, accusatio manifesta), al negar que convertir la celebració en un acte intern es degui a un boicot contra la Policia Nacional i la Guàrdia Civil pels fets de l'1 d'octubre.

Han furtat als agents del cos de la Policia Local de Sant Feliu de Guíxols, amb aquesta decisió, la possibilitat de mostrar el seu compromís de servei amb la ciutadania, alhora que han impedit als ciutadans que puguem demostrar l'orgull connivent que mantenim amb la nostra policia.

Han posat en perill la necessària complicitat corporativa que ha d'existir entre els cossos policials, que és d'un valor incalculable i necessari en benefici de la seguretat de la població.

Han menyspreat la col·laboració entre Policia Local, Mossos, Policia Nacional, Guàrdia Civil, Protecció Civil, Bombers, Creu Roja, …, i que solament la professionalitat i conscienciació dels integrants dels diferents cossos pot mantenir.

Han tret importància als mèrits d'algunes actuacions mereixedores d'atenció especial, fent que solament els propis agents i comandaments assisteixin a la imposició dels seus propis reconeixements i medalles.

Han oblidat a consciència que també hi ha hagut civils i professionals que han merescut esments per la seva col·laboració amb la Policia Local.

Però és que a més es permeten el luxe d'intentar treure protagonisme a la tasca  policial, “oblidant torticerament” que no era el dia dels polítics locals sinó de la Policia Local,  recordant als assistents, que no eren més que els integrants del propi cos, els diners que han invertit, com si d'un favor es tractés i no d'una obligació.

Perquè la inversió en armilles antibales ha estat gràcies a la pressió dels propis policies per salvaguardar la seva seguretat, que també és la seguretat dels ciutadans, i que hauria d'haver estat molt més àgil per una qüestió de prevenció.

Perquè la inversió en armes llargues, que és una millora substancial, s'ha realitzat per l'argumentació i raonament dels professionals i tècnics, no dels polítics.

Perquè la inversió en el canvi d'armes curtes és motivada per una qüestió de modernització i desgast.

Perquè la inversió en vehicles es deu al fet que el contracte dels anteriors havia finalitzat.

En canvi no parlen d’inversió en efectius, perquè no l'han fet, sent aquesta una acció necessària i urgent en una plantilla delmada i cada cop amb una piràmide d'edat més complicada de cara al futur.

Reconèixer, això sí, la instal·lació d'aquestes 14 càmeres de seguretat, que sí milloraran substancialment la seguretat integral de part del municipi.

Ahir el Govern Municipal, amb aquest acte que ridículament descriuen com a íntim i familiar, va demostrar “no entendre ni creure” en la seva policia, la qual cosa és el símptoma de recurrent irresponsabilitat política que únicament ha estat, és i serà contrarestat per l'exquisida professionalitat dels components de la Policia Local de Sant Feliu de Guíxols.


dimarts, 3 d’abril de 2018

Museu Málaga Vs. Museu Sant Feliu


Soc partidari de la construcció del museu Thyssen a Sant Feliu, doncs crec que seria un dels vèrtexs d’aquell triangle artístic format per l’oferta museística de Barcelona capital i el museu Dalí de Figueres.

Cap ciutat desaprofitaria l’oportunitat de gestionar un element de promoció com aquest, doncs seria un suïcidi econòmic i social des de qualsevol àmbit que s’analitzi, el que fa que sigui un projecte irrenunciable.

Ara, dit això afirmar que no m’agrada com s’està projectant a Sant Feliu aquesta infraestructura cultural, doncs la seva prevista ubicació de nova construcció posa en perill el patrimoni cultural de la ciutat, com és el Monestir, però sobretot per la poca transparència del propi projecte, doncs ni han fet públic aquell mediàtic acord amb la baronessa sobre la cessió de les llavors 400 obres, ara ja només 133; i perquè aparentment no hi ha cap planificació per a gestionar el museu un cop construït , doncs ni el finançament per manteniment i consolidació està lligat, com seria lo mínim que es podria exigir per a posar en marxa una empresa com aquesta.

Només faltava ara el comunicat que el Govern Municipal de Sant Feliu ha fet sobre la seva visita tutísitic-institucional a Málaga, amb el propòsit d’emmirallar-se i fer realitat el “nostre museu Thyssen” a imatge d’aquesta ciutat de la Costa del Sol, qüestió que ajuda a créixer les sospites de que la foscor que acompanya al projecte són fruit de la manca d’un simple però imprescindible criteri  realista.

Moltes opinions personals i col·lectives de molts ciutadans i ciutadanes des de que el Govern Municipal va fer públiques les seves intencions, encara que malauradament cap ha sorgit d’una iniciativa d'una participació impulsada per l’Ajuntament, prova indiscutible que cap d’aquestes opinions  han sigut escoltades; però això no treu que continuem manifestant el que creiem oportú, traslladant al conjunt de la ciutadania el neguit que en pot envair -com és el meu cas-, al veure i escoltar com des de l’Ajuntament parlen amb una preocupant frivolitat d’una obra que ens hipotecarà per 20 anys.

Si el Govern Municipal vol que ens emmirallem amb Màlaga, fem-ho i comparem, amb l’objectiu de tenir informació i poder treure conclusions:

Estem parlant d’una ciutat de 570.000 habitants

Amb un pressupost municipal de 596 milions d’euros

Que rep 1.300.000 turistes l’any, el que garanteix un flux potencial de visitants als centres museístics, i que posa disposició 13.500 places hoteleres.

I parlem del museu Thyssen a Málaga, que 157.000 persones visiten les 285 obres exposades.

Una infraestructura que es gestiona amb un pressupost de 3.500.000 euros l’any, aportant l’Ajuntament 2.100.000 euros, dels que 1.145.000 euros estan destinats a personal.

Aquestes dades, coneixent les de Sant Feliu, crec que permeten fer dues afirmacions:

Una, que en aquest tema és impossible fer cap “emmirallament” objectiu amb Málaga.

Y dos, que la sostenibilitat de la inversió en el museu Thyssen de Sant Feliu passa ineludiblement per la gestió, i aquesta s’ha de garantir des la participació d’iniciativa privada o pública externa a les arques municipals, el que hauria d’obligar al Govern Municipal a abandonar la xuleria, i que els fa afirmar alegrement que podem mantenir-ho nosaltres sols com a ciutat.