dilluns, 3 de desembre de 2018

Momento de políticas, no de siglas


Viendo los comentarios sobre los resultados de las Elecciones Autonómicas en Andalucía, con lamentos de que VOX haya obtenido una cota de representación importante, solo cabe recordar que “¡esto es la democracia, amigos!, y que cuestionar y menospreciar la voluntad del pueblo, es cuestionar la propia esencia del sistema democrático.

Que 400000 andaluces y andaluzas hayan dado su apoyo a ese partido debería dar que pensar a aquellos que no han conseguido la confianza de los electores, reconociendo explícitamente que “algo han debido hacer mal” y no justificar sus malos resultados culpabilizando a la  ciudadanía, insinuando implícitamente aquello de “!que os vais a enterar!”, menospreciando así el sentido común y el libre albedrío del pueblo, al estilo de aquel político de la izquierda radical, también andaluz, que calmó su frustración de ese modo, pues ni la “pinza” con la derecha aznariana consiguió desbancar a Felipe González.

Reconozco que la gran mayoría de postulados y planteamientos de VOX están muy alejados de los míos (podría decir que estamos en las antípodas), al igual que pueden estar muchos de los del PP o C’s, pero el ejercicio de la democracia debe respetarse, y todos los partidos que concurren a unas elecciones tienen los mismos derechos y las mismas posibilidades.

Por eso me resulta difícil entender, a la vez que me entristece, ver a ciudadanos que en teoría han luchado por la libertad y la democracia cuestionar el resultado de las urnas, que por no ser del agrado de muchos-entre ellos me incluyo yo mismo-, no deja de tener toda la legitimidad.

Pero lo que más me sorprende es que haya gente que aplauda el cinismo de ciertos personajes que entendiendo que la democracia se puede aplicar sin respetar las reglas del juego en vigor, se permitan amenazar al pueblo andaluz por haber decidido democráticamente sus opciones, territorializando los resultados (como si en Catalunya no residiese la derecha, o una ultraderecha donde ellos mismos podrían situarse), o casi insinuando que los que han votado por los partidos de derechas, sobre todo por VOX, no son andaluces.  

En Andalucía han ganado los partidos situados a la derecha en el arco parlamentario, y muy posiblemente encuentren la manera de hacer coincidir “políticas” que les permitan formar gobierno.

La izquierda debería plantearse si esa confrontación entre siglas que marca líneas rojas no ha sido una de las causas de ese descalabro electoral, pues quizás los ciudadanos han empezado a vislumbrar que son las coincidencias en planteamientos políticos las que deben marcar las respuestas políticas a las inquietudes de la población, con independencia si de si esos planteamientos se pueden encasillar en la izquierda o en la derecha.

diumenge, 25 de novembre de 2018

Violencia de género. No es un problema estructural


Cada 25 de noviembre acabo con cierta sensación agridulce, pues tengo la sensación de que en este día en el que mostramos nuestro compromiso para luchar contra la violencia de género, lo hemos convertido en un mero punto de encuentro mediático para que los políticos de turno muestren su “solidaridad silenciosa” con las víctimas.

Parece que no se atreven a gritar y a decir ¡No, ya basta!, pues es políticamente más correcto esconderse en un minuto de silencio, leer un manifiesto al que por recurrente año a año ya nadie presta atención, y avalar algunos eventos y acciones que, en algunos casos, se han programado para más de un día.

Pero es que quedarse afónicos gritando ¡No, y ya basta!, sería como reclamárselo a sí mismos pues son ellos, los que tienen la responsabilidad política, quienes deben aplicar las medidas para que la violencia de género no se considere una epidemia ni tampoco un problema estructural de la sociedad, como algunos quieren considerarla perversamente, pues haciendo mayor el problema i generalizándolo mucho más difícil será la solución, y seguro que menos efectiva.

Posar con semblante compungido, leer una declaración institucional consensuada, guardar un minuto de silencio o encabezar una manifestación cada 25 de noviembre no es suficiente, de la misma manera que tampoco lo es organizar charlas, compartir experiencias o clases de defensa personal durante una semana al año, sobre todo si estas actividades van destinadas principalmente a las personas susceptibles de ser víctimas de la violencia, y no a las que la provocan.

Porque no podemos obviar que los que ejercen la violencia o los que potencialmente pueden ejercerla, son a quienes la sociedad debe dedicar esfuerzos y recursos para prevenir. ¡Y ahí estamos todos!, pero sobre todo aquellos que tienen la capacidad de aprender y asumir sin mediatizaciones sociales que la igualdad es incuestionable, y que el género, al igual que el color, no diferencia a un ser humano de otro, pues todos somos iguales.

Es ahí donde debemos invertir, en pedagogía, aunque sea de manera subliminal, y no en soluciones complementarias y superfluas basadas sobre todo en números estadísticos, que penalizan más al agredido que al agresor.

Si se han contabilizado 44 víctimas con resultado de muerte, a las que también se han de sumar las muchas víctimas colaterales que sufrirán también las secuelas de esa violencia, sin olvidar todas aquellas personas que día sí y día también están sometidas violentamente, denuncien o no su situación, y que mañana pueden hacer crecer la cifra de asesinados y/o asesinadas, ¿no son suficientes datos para actuar, creando protocolos judiciales, policiales y sociales realmente efectivos?

La respuesta debería ser un sí rotundo, aunque lamentablemente es la rotundidad del no la que prevalece, lo que lleva a peguntarme si es que no interesa que el problema desaparezca, y poder mantener la atención mediática sobre el problema y sobre las soluciones simplistas que pueden contabilizarse, y que pueden engrosar el contenido de un discurso político.

¿Cómo un político puede permitirse el lujo de afirmar que tienen detectados 58 casos de violencia en una población? Si los tienen detectados, debería hablar en pasado, por cuestiones de prevención.

¿Cómo es posible que la solución a un episodio de violencia de género se resuelva escondiendo a la víctima, y que se considere un éxito crear viviendas para que esa víctima pierda su libertad?

¿No es de reducción al absurdo el dictar órdenes de alejamiento a una persona violenta y asesino potencial pensando que la va a cumplir, y no aplicar medidas personales o tecnológicas para obligar a que esa orden se cumpla?

Sinceramente creo que no nos creemos la gravedad del problema, que se le está dando una dimensión equivocada, y que hay personajes que intentan considerarlo como estructural con la finalidad de acrecentar la fisura entre géneros, algo que no beneficia a alcanzar la igualdad efectiva, que es donde radica la solución.

dissabte, 24 de novembre de 2018

Gargajo, aunque no fuese consumado


Dijo que no hubo escupitajo, pero sí confesó que había hecho un mueca con la boca que, a manera de bufido o resoplido, se podría considerar como un “amago” previo a esputar.

Lo que no cabe duda, como reconoce hasta tácitamente el mismo diputado, que fue una acción de menosprecio y desprecio hacia el ministro Borrell, algo de por sí ya reprobable.

Pero claro, es necesario minimizar el impúdico acto, y para ello intentan quitarle la importancia a la acción, (no pueden esconder que aun siendo un amago de escupir no consumado, la acción existió), dándole el protagonismo justificativo a la posible consistencia, color y volumen del esputo.

¿Acaso es menos grave si al diputado Salvador en el esfuerzo de la mueca se le hubiese escapado un capón, que si estuviésemos hablando de un gargajo de aquellos que se aprecian después de un sobreesfuerzo pectóreo-nasal para que la boca se llene de “sustento”?

¿Acaso el agravio es menor o mayor dependiendo del calibre del “proyectil”, o si tiene mayor o menor viscosidad, o si el color es verde, amarillo o una mezcolanza “membrillera” de ambas tonalidades?

Creo que de un tiempo a esta parte los políticos de este país de cualquier ámbito están aparentando gobernar para esconder su incapacidad, desviando la atención con cuestiones baladís para que los ciudadanos nos “olvidemos” de los verdaderos problemas que nos acucian, y para que desde el exterior se perciba la visión de que en España todo es de color de rosa.

Pero no, no todo es de color de rosa, como podría desprenderse al observar que el esfuerzo de los diputados y diputadas se dedica a medir y calibrar el valor cualitativo y cuantitativo de un sipiajo, escupitajo, escupitajo o gargajo, pues es igual el nombre que se le quiera dar.  

Lo que proyectan estos personajes es una falta de respeto hacia la ciudadanía y una ridícula talla política que nos debería ruborizar, a la vez que están alimentando peligrosamente opciones ideológicas no deseables.

dijous, 22 de novembre de 2018

De izquierdas y simpatizante de SCC


Cuando ayer el Diputado Rufián protagonizó una de sus habituales astracanadas y puestas en escena, tildando al Ministro Borrell de hooligan y ultraderechista por pertenecer a Sociedad Civil Catalana, al margen de la indignación que como ciudadano sentí -y que todo ciudadano debería sentir por la falta de respeto que demostró este personaje a la soberanía popular- me pregunté el porqué de ese rechazo y menosprecio tan intenso que el movimiento independentista demuestra contra esta organización, cuando el único objetivo de SCC es promover la convivencia y la cohesión entre los ciudadanos y ciudadanas de Catalunya.

Y llegué a la conclusión que esa actitud beligerante que se acompaña de insultos, improperios y descalificaciones no esconde más que un temor cerval a que SCC se vaya consolidando como el punto de encuentro de todos aquellos que con ideologías políticas dispares -casi en las antípodas unas de otras en algunos casos como dice un amigo-, pensamos legítimamente que la independencia no es el modelo más beneficioso para Catalunya, pero que a la vez respetamos la legitimidad que tiene el movimiento independentista para defender sus tesis por las vías democráticas vigentes.

Reconozco ser uno de los muchos simpatizantes de izquierdas de Sociedad Civil Catalana, -¡sí de izquierdas¡-, y no me duelen prendas de compartir espacio de reflexión y convivencia con ciudadanos y ciudadanas de otros posicionamientos políticos la idea de que ni el nacionalismo ni el independentismo son la mejor fórmula.

Sr Rufián, al igual que el Ministro Borrell, ni soy de ultraderecha ni hooligan, simplemente soy un catalán que, desde principios y convicciones socialdemócratas, no cree en la independencia y que entiende que Catalunya no está en los supuestos que se contemplan internacionalmente para ejercer el derecho de autodeterminación.

Y mi posicionamiento merece el mismo respeto que el suyo.

dijous, 8 de novembre de 2018

Socialismo es servicio


Lo que pretendía era halagarme diciendo aquello de que “tú vales mucho”, y en cambio lo que consiguió el compañero fue que me ratificase en el acierto de mi decisión de abandonar la militancia de todo partido político, porque al decirme que si hubiese tenido paciencia y no hubiese renunciado hace ahora cuatro años a la militancia política del PSC, ahora podría estar en algún puesto de responsabilidad en manos del PSOE.

La verdad es que no sé si “valgo o no valgo”, pero puedo afirmar que mi militancia de más de 30 años no ha estado condicionada jamás a ningún tipo de aspiración, ni orgánica ni de representación pública, sino al firme convencimiento de que uno vale por lo que sirve, siendo consciente de los límites y capacidad de servicio que cada uno tiene, y entendiendo que los partidos políticos son una herramienta de servicio a la ciudadanía, y no un fin en sí mismo.

Y puedo asegurar que he tenido oportunidades para haber accedido a puestos responsabilidad, pero haber podido declinar la oferta de alguna Dirección y Subdirección General con retribuciones de “vértigo” o haberme negado a formar parte de candidaturas de ámbito supramunicipal, por ejemplo, me ha permitido apartarme del lamentable nivel de degradación en que parte de la militancia activa ha ido cayendo por esperar prebendas personales.

Creo, y así lo sigo pensando, que es desde la defensa activa de los principios socialistas como más puedo acercarme a mi “utopía social”, por eso me frustra el menosprecio hacia una de las mayores y para mí más importantes reflexiones de Pablo Iglesias: sois socialistas no para amar en silencio vuestras ideas ni para recrearos con su grandeza y con el espíritu de justicia que las anima, sino para llevarlas a todas partes.

Lamentablemente, la priorización de intereses personales sobre los colectivos está difuminando este pensamiento de Iglesias, cayendo en una especie de onanismo ideológico que al final no deja de ser más que la prostitución del concepto de servicio que debe planear sobre cualquier organización política, sobre todo socialista.

Han sido muchos los compañeros socialistas que a lo largo del tiempo han demostrado su compromiso con la sociedad, dejando patente su valor desde el servicio, contribuyendo a que algunos sigamos pensando que “los socialistas no mueren: los socialistas se siembran”, lo que nos empuja a seguir defendiendo nuestros ideales, aunque fuera de militancias orgánicas.


divendres, 12 d’octubre de 2018

12-O. Un falso genocidio


Como cada 12 de octubre aparecen aquellos que “aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid” enarbolan la bandera del “yo no tengo nada que celebrar” para acusar, más de 500 años después, de genocidas a los españoles “por haber descubierto América”.
Algunos apuntes y reflexiones:

En 1492 los españoles llegaron a América con ánimo de enriquecerse y hacer crecer el imperio, y por eso el reino de Castilla invirtió en la expedición. Como ha ocurrido siempre en todas las incursiones que desde diferentes países se han hecho siempre con ánimo de conquista. ¿O alguien se cree que fueron a descubrir nuevos territorios con el simple objetivo de catequizar a los posibles nativos, que es de prever no sabían que existían?

Si él ánimo era aumentar riqueza y conquistar territorio, teniendo además en cuenta el contexto social, ¿no entra dentro de la lógica que se generase una lucha para eliminar cualquier lógica resistencia?  

La definición de genocidio es el “Aniquilación o exterminio sistemático y deliberado de un grupo social por motivos raciales, políticos o religiosos.”, algo que difícilmente se puede aplicar a los acontecimientos de 1492, pues no hubo acción deliberada de exterminio sino de conquista.

¿No es harto torticero olvidarse de mencionar que gran parte de la desaparición de la población nativa (se calcula un 80 %), fue a causa de enfermedades, que si bien es cierto exportaron los españoles, no pueden considerarse acciones genocidas?

Estos amigos sudamericanos que se han alistado en la campaña del “yo no tengo nada que celebrar”, y que muchos de ellos son ya ciudadanos españoles ¿se han preguntado que, si en el 1942 no hubiese llegado Colón a América, quizás ellos no existirán?

Así mismo, ¿A la vista de las campañas de conquista encabezadas por otros países, piensan estos ciudadanos y ciudadanas que si en vez de españoles hubiesen llegado a América portugueses, franceses o británicos la situación hubiese sido diferente?

Aquí quiero recordar el último genocidio efectivo, en Tasmania, donde los británicos consiguieron exterminar a todos los aborígenes; el último de ellos en 1860. En Sudamérica existen nativos que exigen el justo reconocimiento de su realidad étnica.

¿Y piensan también estos ciudadanos qué hubiese ocurrido si nadie hubiese descubierto su territorio? No deben olvidar, documentalmente comprobado, que esos diferentes pueblos nativos, sí entablaban luchas con acciones genocidas.

Y por último, y a tenor de ese injusto “nada que celebrar” con el que se intenta acusar al estado español de genocida 500 años después, y que por ese “Pisuerga en Valladolid” está instrumentalizando el movimiento independentista catalán, quiero recordar que más de un catalán formaba parte de la tripulación de la Pinta, la Niña y la Santa María, del mismo modo que no debe olvidarse que según uno de los historiadores gurús del independentismo, Cristóbal Colón era catalán, concretamente de Pals.

La expansión y los avances sociales siempre se han “logrado” a base de sangre y fuego.



dissabte, 6 d’octubre de 2018

SFG. Mal a la vista 44800 €/any per una dedicació parcial


Són molts els factors que haurien de tenir-se en compte per valorar si el salari que cobra un polític és just o massa elevat, i sense dubte, el principal seria el resultat de la seva gestió.

Però esperar quatre anys per fer les consideracions necessàries i democràticament decidir és massa, doncs lamentablement molts polítics treballen mesurant els temps per afrontar unes noves eleccions amb èxit, i des del tacticisme electoral intenten fer i vendre en l'últim any de mandat el que no han fet en els altres tres, durant els que han oblidat que la seva obligació era gestionar amb responsabilitat el patrimoni ciutadà, que és pel que han estat escollits.

Pel que fa a l'àmbit municipal, soc dels que creu que la quantia que cobra un polític local, i especialment un alcalde, ha de tenir en consideració tres elements: responsabilitat, dedicació i resultat de la gestió, que ha de ser valorada a manera d'avaluació contínua, d'acord amb el compliment del contracte que representen els compromisos electorals adquirits.

Penso que la responsabilitat que té un polític local és realment elevada, i seria lògic pensar que si la dedicació és tota - doncs la dimensió del municipi així ho requereix-, el seu salari hauria de ser superior al de qualsevol treballador de l'Ens que dirigeix, més si els resultats de la seva gestió són òptims, per la qual cosa afirmar que els seus emoluments són molt elevats o no, és arriscadament frívol.

Dit això, i parant atenció a les dades que avui transcriu el Diari de Girona sobre els sous dels alcaldes de la província se'm suscita un dubte, encara que aparentment capciosa, puc assegurar que no ho és.

Sempre partint de la premissa que una ciutat de les característiques de Sant Feliu de Guíxols precisa que els seus regidors i regidores al govern municipal (entre ells l'Alcalde), i amb delegació específica es dediquin gairebé de manera exclusiva a la gestió política, i es sotmetin dia a dia a aquesta avaluació contínua pel que fan, o sigui, per acció no per omissió, per presència i no per absència.

Per això, cal preguntar-se si aproximadament percebre 2000 euros per l'obligació d'assistir a plens municipals o a comissions (una al mes), són uns emoluments que responen a la gestió i dedicació d'un regidor, doncs la tecnologia avança i ara ja ni és necessari signar presencialment a l'Ajuntament o fer que el funcionari de torn es traslladi a casa o al treball del polític per recollir la seva signatura, doncs pot fer-se des de casa o des del lloc de treball, convertint aquests 2000 euros en un simple complement salarial. 

De la mateixa manera que cal preguntar-se si 44800 euros anuals, tal com informa el Diari de Girona, no són massa elevats considerant que es tracta d'una dedicació parcial?

¡Com a mínim fa mal a la vista!

dissabte, 29 de setembre de 2018

SFG. "Trista figura" al Ple Municipal


Difícil qualificar la intervenció que per boca del seu portaveu va fer el Govern Municipal de Sant Feliu de Guíxols, quan en el Ple Municipal van proposar la pròrroga del contracte de neteja viària i recollida d'escombraries.

Memòria fràgil o selectiva seria el més suau amb que podria qualificar-se la defensa d'aquesta pròrroga que va fer l'esmentat portaveu, però lamentablement les seves paraules solament van ser mentides, omissió de la realitat, agressivitat, menyspreu i falta de respecte cap a la ciutadania.

El portaveu Sr. Vilá no hauria d'obviar que aquest contracte es va signar en 2008 per un Govern Municipal del que ell (ERC), formava part al costat de PSC, TotsXSF i IC.

El portaveu Sr. Vilá oblida apuntar que quan al 2007 es va assumir la responsabilitat de governar, el plec de condicions per a un nou contracte estava en fase d'elaboració per part dels tècnics municipals.

El portaveu Sr. Vilá no hauria d'obviar que aquell govern tenia delegada la gestió política de la neteja viària i recollida d'escombraries a TotsxSF, partit que avui ostenta l'alcaldia i amb el qual el Sr Vilá (ERC) cohabita i governa.

El portaveu Sr. Vilá no hauria d'obviar que en la gestió del servei de neteja viària i recollida d'escombraries es van donar diferents episodis relacionats amb “efectivitat i competència”, i que van provocar que el llavors Alcalde (PSC) decidís prendre cartes en l'assumpte, i cessar als responsables tècnics municipals, així com provocar la dimissió política (TotsXSF)

El portaveu Sr. Vilá no hauria d'obviar algun d'aquests episodis relacionats, per exemple, amb factures, segrest de borses d'escombraries, acomiadament de treballadors de CESPA, quan el servei estava sota la responsabilitat de TotXSF.

El portaveu Sr. Vilá no hauria d'obviar que va ser la gestió de la neteja viària i la recollida d'escombraries el que va provocar una moció de censura capitanejada per l'ara Alcalde (TotsXSF), per CiU i Amics.

El portaveu Sr. Vilá no hauria d'obviar que en el Ple Municipal ell va qualificar aquella acció com a l'actual alcalde (TotsxSF) de nazi.

És indigne que el portaveu Sr. Vilá intenti disfressar la realitat, traient importància al dir que no mereix debat doncs és una qüestió molt senzilla, quan estem parlant d'un contracte que als ciutadans ens costa 4 milions d'euros anuals.

És indigne que el portaveu Sr. Vilá intenti disfressar la realitat, quan treu importància al fet que la ciutat estigui més bruta que mai.

És indigne que el portaveu Sr. Vilá intenti disfressar la realitat, quan acusant tàcitament als treballadors municipals de no fer el seu treball, raó per la que van haver de contractar fa 2 anys a una empresa perquè elaborés el plec de condicions per a un nou concurs.

El portaveu Sr. Vilá no hauria de mentir quan afirma que es van trobar el calaix buit de treball en relació amb aquest tema en assumir el poder, que no responsabilitat, al 2015, doncs el Sr. Vilá ha de recordar que en l'última legislatura, estant ell a l'oposició, va demanar que se li informés del treball que s'estava realitzant molt professionalment per part dels tècnics municipals per aplicar nous sistemes de recollida, entre ells el “porta a porta”, i que ell mateix va exigir amb educació (valor personal que aparentment ha perdut), que se li deixés participar en aquests treballs.

Per aquest motiu el portaveu Sr. Vilá no hauria de mentir quan acusa d'opacitat i falta de transparència al Govern Municipal de l'anterior Legislativa.

Realment preocupant i paradoxal és que el portaveu Sr. Vilá presumeixi del seu “coratge, tenacitat i treball”, amagant la incompetència i incapacitat de la qual fan gala després de tres anys, mantenint la ciutat en els nivells més elevats de brutícia.

No és agradable el paper de “trista figura” que es va fer al Ple Municipal.



diumenge, 23 de setembre de 2018

SFG. Ahora el 1-O le toca a la Plaça del Mercat

Se reúnen 7 personas, que representan el 0,031 % de la población de Sant Feliu de Guíxols, y 5 de ellas, que son el 0,022%, deciden proponer a los 21 regidores del Pleno Municipal, que representan el 0,09%, que se confabulen para llevar a cabo un latrocinio contra los 22000 vecinos y vecinas de Sant Feliu, hurtando de manera legal pero claramente ilegítima el nombre del lugar que en todas las poblaciones es el centro neurálgico donde los ciudadanos confluyen en uno u otro momento: la plaza del Ayuntamiento, del pueblo o en el caso de nuestra ciudad, la Plaça del Mercat.

Y lo hacen para rebautizar la plaza políticamente, y avalados por las firmas de 1200 ciudadanos (un 5,4% de la población) recogidas por y entre sus partidarios, cambiar el nombre por el de Plaza 1 de octubre.

Y con mucha probabilidad, el Pleno Municipal con sus 21 regidores (alguno de los cuales son también miembros de esa comisión) aceptará ese bautizo, haciendo caso omiso al 96 % de la población que no se ha manifestado, entre otras cosas, porque no se le ha dado la oportunidad de hacerlo.

Lo indignante es que este menosprecio a la opinión de los ciudadanos y ciudadanas de Sant Feliu lo avalan aquellos que hicieron de la participación popular una promesa electoral, que se debe decir no han cumplido en más de tres años de legislatura; aquellos que durante tres años han seguido reclamando una y otra vez que se permita participar a los ciudadanos; y aquellos que nacieron erigiéndose en el paradigma de la democracia participativa.

Son estos los que ahora de manera caciquil decidirán unilateralmente (¡de estos saben mucho!) poner el nombre de una opción política determinada a la plaza del pueblo, sin haber pulsado la opinión de los ciudadanos y ciudadanas, como sería lo decente y respetuoso con la ciudadanía.

Me gustaría creer que primará el sentido común, y que los políticos locales mostrarán que les queda algo de valentía y dignidad, decidiendo poner a disposición de todos los ciudadanos y ciudadanas de Sant Feliu la posibilidad de opinar sobre cómo quieren se llame su plaza, si  es que opinan que debe cambiarse, y no contribuir de manera irresponsable a incrementar la crispación que padecemos.

SFG. Ara l'1-O li toca a la Plaça del Mercat


Es reuneixen 7 persones, que representen el 0,031 % de la població de Sant Feliu de Guíxols, i 5 d'elles, que són el 0,022 %, decideixen proposar als 21 regidors del Ple Municipal, que representen el 0,09%, que es confabulin per dur a terme un lladrocini contra els 22000 veïns i veïnes de Sant Feliu, furtant de manera legal però clarament il·legítima el nom del lloc que en totes les poblacions és el centre neuràlgic on els ciutadans conflueixen en un o un altre moment: la plaça de l'Ajuntament, del poble o en el cas de la nostra ciutat, la Plaça del Mercat.

I ho fan per rebatejar la plaça políticament, i avalats per les signatures de 1200 ciutadans (un 5,4% de la població) recollides per i entre els seus partidaris, canviar el nom pel de Plaça 1 d'octubre.

I amb molta probabilitat, el Ple Municipal amb els seus 21 regidors (algun dels quals són també membres d'aquesta comissió) acceptarà aquest bateig, fent cas omís al 96 % de la població que no s'ha manifestat, entre altres coses, perquè no se li ha donat l'oportunitat de fer-ho.

L'indignant és que aquest menyspreu a l'opinió dels ciutadans i ciutadanes de Sant Feliu ho avalen aquells que van fer de la participació popular una promesa electoral, que s'ha de dir no han complert en més de tres anys de legislatura; aquells que durant tres anys han seguit reclamant una vegada i una altra que es permeti participar als ciutadans; i aquells que van néixer erigint-se en el paradigma de la democràcia participativa.

Són aquests els que ara de manera caciquil decidiran unilateralment (d'això saben molt!) posar el nom d'una opció política determinada a la plaça del poble, sense haver polsat l'opinió dels ciutadans i ciutadanes, com seria lo decent i respectuós.

M'agradaria creure que prevaldrà el sentit comú, i que els polítics locals mostraran que els queda una mica de valentia i dignitat, decidint posar a la disposició de tots els ciutadans i ciutadanes de Sant Feliu la possibilitat d'opinar sobre com volen es digui la seva plaça, si  és que opinen que ha de canviar-se el nom, i no contribuir de manera irresponsable a incrementar la crispació que patim.



dimarts, 4 de setembre de 2018

¿Calle en SFG dedicada al 1-0? ¡NO!



Salvo que el 1 de octubre es el día internacional de la música, ninguno de los acontecimientos que se pudieran conmemorar ese día merecen que Sant Feliu dedique una
de sus arterias principales, como es la Rambla Vidal, a recordar ese día.

Un 1 de octubre de 1823, Fernando VII restableció la Inquisición.

Un 1 de octubre de 1936, Franco fue nombrado jefe del Estado.

Y un 1 de octubre de 2017, se intentó celebrar un ilegal Referéndum en Catalunya, que fue reprimido por orden judicial.

De todos modos, entiendo que no comparto, que “nostálgicos” de las tres posibles aniversarios intenten que lapidariamente se mantengan sus aspiraciones, recuerdos o frustraciones poniendo nombre a una calle, pero cada uno de esos acontecimientos responden a unas cuestiones muy específicas que colman las expectativas solo de una parte de la ciudadanía, generando a la vez rechazo a otra gran parte, no dejando indiferente a nadie.

¿No sería lo deseablemente lógico que la dedicatoria de una calle a algún tema determinado fuese tan aséptica que no produjese heridas a la mayoría de ciudadanos y ciudadanas?, pues el 1-0 como Día del Caudillo, de la Inquisición o del Referéndum contentará a muchos, pero posiblemente a tantos como molestará u ofenderá?

Eso sin olvidar que, al ser dedicatorias políticas o ideológicas, irán en paralelo y por consiguiente estarán supeditadas a la voluntad de quien ostente el poder político en un momento determinado.

A mi modesto entender aquí no vale recoger firmas para presionar a la Comisión de Nomenclátor de Sant Feliu de Guíxols para que decida si el 1 de octubre tendrá una calle en la ciudad.

Para lo único que podrían servir esas 1200 firmas que afirma haber recogido el grupo político que vindica el 1 de octubre como nombre alternativo a la hasta ahora Rambla Vidal, sería para exigir la convocatoria de un proceso de participación ciudadana que permitiese opinar a toda la ciudadanía (no solo a los que están de acuerdo con ellos), y donde el resultado recogiese tanto a los que pueden decir sí, no o bien que les sea indiferente.

A mi no me han preguntado, pues supongo saben que mi respuesta hubiese sido un NO rotundo a cualquiera de los tres supuestos de aniversario del 1 de octubre, pues los tres van ligados a imposiciones políticas que ninguna calle o plaza de Sant Feliu merece referenciar.


dilluns, 3 de setembre de 2018

SFG. Patètica educació d’algun polític


És patètic, doncs és un dels paradigmes de la hipocresia política veure com els aspirants a obtenir un càrrec de representació, i veient propers uns comicis electorals, posen cara de simpatia i fent un esforç empàtic reparteixen petons, abraçades i promeses sabent, com també ho saben els petonejats  i abraçats, que els estan enganyant.

Però puja d’intensitat aquest patetisme quan el “repartidor” de carantoines, que també espera rebre-les, és un reincident recalcitrant en aquesta espècie de tacticisme electoral basat en el fum i les promeses vanes, i intentant traslladar naturalitat no s’ha dona del ridícul que fa (possiblement és un sentit que no té), i cadira sota el braç es dedica a deambular taula a taula a vendre les seves bondats.

Si el seu objectiu és guanyar per primer cop unes eleccions després d’anys d’intentar-ho, i legitimar un govern sense supeditacions a mocions de censura amb pactes de governabilitat legalment espuris, sap que és una estratègia que no li ha donat els resultats que esperava, malgrat que durant la legislatura que encapçala actualment hagi dedicat els esforços per a guanyar les properes eleccions, deixant en segon termini el que hauria de merèixer la seva única atenció: tots els ciutadans i ciutadanes, no només els que integren el seu volum de suports.

Però ahir, a aquesta falsedat del “postureo babosil” propi i estrany, indiscutible imatge de la mediocritat política, s’ha d’afegir la manca d’educació que va demostrar aquest càrrec electe, (tot al contrari a l’actitud de les dues polítiques que van estar presents durant tot l’esdeveniment) doncs apareixent a la sobretaula del dinar organitzat per una de les associacions de veïns de la ciutat, va menysprear a consciència d’una manera selectiva a una sèrie de ciutadans i ciutadanes, negant de manera incomprensible una mínima salutació en un gir que podria assimilar-se a allò de “fer la cobra”, si és que algú hagués provocat aquesta acció serpentina, avui tan de moda.

Malgrat ser conscient que aquest grup de ciutadans no són votants d’ell, sinó tot el contrari, el polític, actuant com a polític com en teoria ahir estava fent, hauria d’empassar-se el seu habitual orgull i ego desmesurat, i no perdre l’educació com la va perdre aquest 2 de setembre, i tragant-se la bilis intentar demostrar que vol representar a tots els ciutadans i ciutadanes, entre els que s’ha de dir, es trobaven el màxims responsables d’aquesta Associació de Veïns.



dissabte, 1 de setembre de 2018

La convivencia en Sant Feliu


No he podido resistirme a la tentación, y aún en diferido a través de la grabación de Radio Sant Feliu he escuchado parte del Pleno Municipal del pasado 30 de agosto, sobre todo en lo que hace referencia a la moción presentada por el Grupo Municipal Socialista sobre el “uso” del espacio público, que yo definiría sencillamente como “abuso”.

A riesgo de volver a ser tachado por enésima de “fascista”, no puedo menos que manifestar mi acuerdo con lo que plantea esa moción, aunque pienso que está presentada tarde y a destiempo, pues como era de esperar, dado el estado de crispación que estamos sufriendo, y estando a las puertas del 11 de setiembre, creo que era innecesario abrir ese melón pues irremediablemente el debate iba a centrarse únicamente en lazos y elementos amarillos que algunos quieren “disfrazar” como símbolo de reivindicativo de la libertad de unos políticos presos, aunque la realidad es que han convertido el color amarillo en una opción política, legítima pero simplemente vindicativa.

Lo que menos debía centrar el debate de esa moción era de lazos y simbología amarilla y lo que se intenta representar con esos elementos, y en cambio fue de lo único de lo que se trató.

De soslayo los regidores hablaron de convivencia o de la utilización del espacio como lugar donde todos los ciudadanos pudieran sentirse cómodos, siendo precisamente estos políticos como responsables de administrar ese espacio para todos, que no de todos, los que optaron en defender su postura de manera airada, lanzándose acusaciones incoherentes animados por un público “entregado”.

¿Soberbia, disciplencia, superioridad? Cada uno puede sacar sus propias conclusiones poniendo cara a cada uno de los regidores que intervinieron, pero ayer, con argumentos absurdos y incoherentes, votaron en contra de lo que como regidores están obligados a cumplir y defender:

  • Que se pueda expresar lo que cada uno piense o crea en libertad, evitando homogeneizar el espacio público.
  • Que los espacios públicos no se banalicen haciendo uso de simbología de cualquier tipo que implique que parte de la ciudadanía no se encuentre cómoda, se sienta excluida o hasta insultada.
  • Que no se permita poner o hacer uso de pintadas, plásticos, pancartas o carteles sobre ningún tipo de bien público, edificio público, vía pública, mobiliario urbano y paisajístico, y otros de valor urbanístico, arquitectónico o histórico tal y como establece la Ordenanza municipal de Convivencia Ciudadana aprobada por el Pleno municipal de 29 de enero de 2009.
  • Que se emplace a la ciudadanía que quiera expresarse libremente que lo haga de acuerdo con aquello que establece la ordenanza de Convivencia Ciudadana.


En ese Pleno los regidores de Sant Feliu de Guíxols, simple pero gravemente, aprobaron saltarse la ordenanza de convivencia (cuya elaboración tuve el honor de liderar en mi etapa de Regidor de Gobernación y que alguno de los ayer presentes debieron de sancionar como primer edil), llegando a afirmar que pueden hacerlo si lo autoriza el pleno (sic) como han hecho con alguna pancarta, y que no olviden que es algo rayano a una decisión delictiva, hoy tan de moda.

Entiendo que los gritos e insultos de algunos asistentes, que en absoluto son ejemplo de una determinada opción política de color determinado, puedan mediatizar alguna intervención obligando hasta a utilizar un tono no adecuado, aunque también debo reconocer que desde la frialdad y en perspectiva, no sé si hubiera podido tener aguante cuando ayer se produjeron intervenciones insultantes que quisiera pensar se deben a la “cercanía” de las elecciones municipales.

Y algunos pueden entender que me hayan dolido personalmente algunas afirmaciones, sobre todo por provenir de quien provienen.

¿Cómo un regidor puede afirmar que las calles que no están adornadas con lazos amarillo son indignas?

¿Cómo un regidor puede afirmar que el movimiento LGTB es “ideológico”? Es ponerse a la altura del Papa cuando enviaba a los homosexuales al psiquiatra.

Coincido con el Alcalde en que no me gustan los lazos ni las pintadas, que no son otra cosa que gamberradas, pero en su intervención le faltó la decisión que en este caso debía tener.

No tengo ninguna duda de que como si de un debate público se tratara, tendré a oportunidad de la réplica o hasta de otra intervención por alusiones.

    

dijous, 30 d’agost de 2018

¿Yo soy el fascista?


Resulta que lo que yo creía legítimo y correcto es propio de un fascista.

Porque según esos ictéricos advenedizos que han usurpado el protagonismo social que no tienen, no creer -y manifestarlo con respeto- que la independencia de Catalunya sea lo más positivo para los catalanes, es ser un fascista.

Porque según esos ictéricos advenedizos que repudian el nacionalismo español, sentirse simplemente catalán y cómodo en España rechazando cualquier tipo de nacionalismo, es ser un fascista.

Porque según esos ictéricos advenedizos que se han adueñado de nuestras ciudades apelando únicamente a su interés mediático, reclamar que el espacio público no es propiedad de nadie por ser el lugar donde todos nos hemos de sentir cómodos, es ser un fascista.

Porque según esos ictéricos advenedizos que se disfrazan de defensores de la libertad, reclamar que el ejercicio de la libertad acaba cuando comienza la del vecino, es ser un fascista.

De poco vale haber luchado por la libertad contra la dictadura viviendo en la dictadura. Eso, según esos ictéricos advenedizos es ser fascista.

De poco vale haber aportado pequeños granos de arena para dotarnos de unas reglas de juego y así poder ejercer la democracia, pues según esos ictéricos advenedizos es ser fascista.

Con 61 años y después de haber dedicado la mayor parte de mi vida a la lucha por las libertades, unos ictéricos advenedizos que se han despertado ahora de un ideológico letargo mórbido se atreven a tildarme alegre y frívolamente de fascista.

Pues bien, ellos sabrán. Yo creía que ser fascista era ser intolerante y amenazante, esconderse y desfilar ufano y con superioridad tras banderas y simbología, mostrar “músculo” propio para compararlo con el del otro, hacer ocupación de lo que no les corresponde ni pertenece, e imponer su ley cuando asumen el poder político que no el social, que es simplemente la manera como están actuando esos ictéricos personajes desde el desprecio, el menosprecio y el ninguneo a aquellos que no pensamos como ellos.

Posiblemente algunos dirán, sobre todo esos ictéricos personajes, que ya soy mayor y que eran otros tiempos, pero mis credenciales están ahí, y no son otras que las del compromiso social de muchos años, ejercido y defendido (y que seguiré defendiendo y ejerciendo) junto a muchos compañeros y compañeras que de ese compromiso hemos hecho bandera, sin importarnos ideologías ni posicionamientos personales, siempre y cuando la coincidencia esté en la defensa de la libertad y la democracia.



dimecres, 22 d’agost de 2018

Franco y los desaparecidos


Creo que el objetivo debe ser convertir el Valle de los Caídos en un memorial para que no olvidemos lo acaecido a partir del 1936, y aprendiendo de la reciente historia, no caigamos en los mismos errores que propiciaron un levantamiento militar, una guerra civil y 40 años de falta de libertades.

Pienso así que ese faraónico monumento debe ser el punto en encuentro de todos, donde los posicionamientos ideológicos de hace más de 80 años y que la mayoría de españoles no vivimos (aunque muchos sufrimos la consecuencias), deberían pasar a segundo plano, convirtiendo ese espacio en el centro pedagógico de la concordia, sin vencedores ni vencidos, para que en un futuro cercano podamos catalogar como lejana anécdota aquello de las dos Españas.

Ya manifesté mi desacuerdo en una ocasión cuando el sacar los restos de Franco del valle de los Caídos se convirtió en un objetivo prioritario, pues creo que no hay mayor “castigo” para Franco y sus seguidores que “quitarle” todos los privilegios como cadáver, y ponerlo a la misma altura que aquellos a los que por acción u omisión ajustició, dejándolo en compañía de todas estas miles de víctimas para que puedan mantenerlo señalado durante toda la eternidad.

Porque además creo que flaco favor se hará para conseguir pasar página y avanzar en dosis de concordia, que no olvidar, si contribuimos a convertir otro punto de la geografía española donde se inhumaran los restos, en un lugar de peregrinación n el que aquellos que añoran la falta de libertad de esos años podrán reunirse para ensalzar la figura de Franco.

¿No sería mejor y más positivo dedicar totos los esfuerzos y recursos en localizar, exhumar y dar sepultura a todas y todos los miles de españoles que todavía hoy están en fosas comunes y cunetas, sin obligar a los familiares a “mendigar” ayudas o a invertir recursos personales?

¿No sería lo más justo y gratificante para las familias de los desaparecidos durante guerra y dictadura, que el Estado tomase la iniciativa efectiva, y así permitir honrar los restos de sus seres queridos?

No soy conocedor de que nadie de mi familia esté desparecido y que presumiblemente esté tendido en alguna cuneta o fosa común, pero sí conozco a varios compañeros y amigos que están o han estado en esa dolorosa situación, y me atrevería a afirmar que su prioridad es localizar a sus familiares para darles sepultura, y no el ánimo de venganza contra los del “otro bando”.


dijous, 16 d’agost de 2018

Mañana contra el terrorismo un solo corazón


¡Desnaturalizados! Ese es el calificativo más suave que se me ocurre para tildar a esos “hijos de la gran chinganga”, como dirían los mejicanos, que aprovechándose de la acción asesina de unos terroristas, intentan argumentar y justificar sus espurias intenciones y deleznables actos.
No les importan los 16 muertos que ocasionaron los terroristas en Barcelona y Cambrils, mañana 17 de agosto hará justo un año.
Para estos descerebrados, “marcar paquete” y esconder así su cobardía es lo primordial; la misma cobardía con la que actuaron aquellos terroristas, i seguro que con el mismo sentimiento de frustración por no haber conseguido un mayor número de víctimas
¡Qué nivel de podredumbre personal!, porque sólo podrida puede ser el alma de aquellos que intentan capitalizar el dolor ajeno, haciendo acusaciones sin sentido sin importarles el daño causado ni el que causarán.
Porque no sólo se les ocurre acusar de complicidad al estado español con el estado islámico en la preparación y perpetración de aquel acto, acusando directamente de terroristas a todos los catalanes que se consideran españoles.
Porque no sólo se atreven a acusar de ineficacia e ineptitud a unos cuerpos policiales, enfrentándolos a otros.
Ya se atreven hasta a decidir, juzgar y cuestionar los sentimientos de cada uno, coartando la libertad de poder recordar colectivamente aquel acto terrorista, ratificar la condena explícita y manifestar la solidaridad con las víctimas.
¡Y me jode! Claro que me jode esa muestra de cobarde e indecente crueldad, sobre todo cuando proviene de gente que no ha vivido de cerca un atentado, y que se atreve a ponerse en el lugar de aquellos que lo han sufrido.
Pero lo que más me jode y me frustra es ver cómo personas a las que yo creía con dos dedos de frente, con sentimientos arraigados por haber reivindicado siempre desde la solidaridad, ahora se hacen eco y avalan a esos destripaterrones, con tanta bajeza moral como falta de vergüenza.
Como dice uno de los lemas que mañana acompañará al acto de recordatorio en Barcelona, que no de homenaje, “contra el terrorismo sólo debería haber un solo corazón”
¡Y bajo esa premisa seguiré actuando!


dimecres, 15 d’agost de 2018

Ara reclamen la retirada a SFG?


Ja fa mesos que moltes ciutats, també Sant Feliu, pateix un invasió de color groc  que malgrat disfressar-se de legítima reclamació de llibertat de presos polítics -per a mi polítics presos-, no deixa de ser la bandera i la simbologia representativa d’aquells que també legítimament, reivindiquen la independència de Catalunya.

A Sant Feliu només les xarxes socials han sigut la balconada des d’on els ciutadans i ciutadanes que condemnen l’ús abusiu de l’espai públic han manifestat el desacord, no responent a la provocació d’aquells que conviden també a penjar altres elements reivindicatius de signe contrari, contribuint interessadament a visualitzar un increment de tensió i confrontació, així com a malmetre la imatge de la ciutat.

Com he dit en més d’una ocasió, crec que l’espai públic no és de ningú, el que implica que ningú pot utilitzar-ho per interessos particulars, tant siguin personals o col·lectius, i és l’Administració, en aquest cas la local, qui ha de gestionar-ho en benefici de tota la població, cosa que no ha fet l’Ajuntament de Sant Feliu amb el beneplàcit i/o tolerància de tots els partits amb representació al Consistori.

Si la gran majoria de militants del PSC, com em consta que és així, ha rebutjat aquesta okupació colorista des d’un principi, cal preguntar-se quins interessos estratègics han fet que sigui ara quan reclamin la “neteja” de la ciutat.

Per què han estat sords durant a tots aquests mesos a les veus que hem reclamat un i altre cop la retirada de pancartes, llaços, pintades i cartells, i que es respectés la correcte utilització de l’espai?

Si aquesta moció del PSC no respon al postureo i tacticisme pre-electoral i pactat, quina actitud tindran cadascú dels partits que conformen el Govern Municipal el dia després de que s’aprovi o rebutgi l’esmentada proposta?



dijous, 26 de juliol de 2018

La Festa Major de SFG i els entrebancs


Comencen els actes de Festa Major, i paral·lelament començaran les habituals queixes dels veïns dels passejos del Mar i dels Guíxols que entenen que concerts i les atraccions de la fira pertorben el seu descans.

Hi ha qui pot entendre que 7 nits de concerts fins a les 4:30 de la matinada, més enllà dels 4 dies habituals, poden ser massa.

Hi ha qui pot entendre que 7 barraques a la zona de concerts més les 9 de la zona de Juli Garreta, podrien merèixer una zona de barraques a l'estil d'altres poblacions veïnes.

Però enfront de les opinions dels uns i els altres, totalment respectables, hi ha una cosa certa: que el format de Festa Major i la seva ubicació és la mateixa de fa molts anys, i els que han optat per adquirir o llogar un habitatge en els passejos del Mar i dels Guíxols, sabien dels actes que envolten la nostra festa.

De totes maneres avui un ciutadà propietari d'un establiment comercial, em comentava el problema recurrent de Sant Feliu, l'aparcament, i que lamentablement aquests dies es veurà acrescut durant gairebé dues setmanes, doncs a l'ocupació de l'aparcament de Juli Garreta per les atraccions, s'ha de sumar gran part del de la Carretera de Palamós, així com el del Passeig del Mar a causa dels concerts, i el del Port pel Festival de la Porta Ferrada i les necessitats del Club Nàutic.

Això, lògicament provocarà un perjudici important a tota la xarxa comercial i de restauració de la ciutat en una temporada que, segons valoracions prèvies,  ja ha començat amb baixa intensitat, situació a la qual l'Ajuntament ha estat incapaç d'aportar noves alternatives (transport públic amb alta freqüència de pas tots els dies de la fira?), com tampoc de complir amb les que s'havia compromès, i així minimitzar l'efecte negatiu d'aquesta falta d'aparcament.

El ciutadà en qüestió m'apuntava, amb raó, lo positiu que seria l'haver pogut comptar amb l'aparcament subterrani al passeig.

Hi ha queixes que sí estan justificades, i la d'aquest ciutadà, ho estan!


dimarts, 24 de juliol de 2018

SFG i l’eutanàsia


Soc partidari de la despenalització de l’eutanàsia, doncs penso que la mort és part de la vida, i entenc que si tenim el dret a la vida, a viure dignament, també hem de tenir el dret a la mort,  a morir també dignament.

Però això és una creença personal que res té a veure amb afinitats polítiques ni ideològiques, doncs de manera contrastada hi ha gent d’esquerres que no creu en la eutanàsia com a dret, com també gent de dretes que pensa que morir dignament ha de ser una decisió que només respon a la voluntat de la persona que “pateix” un precari i dolorós cicle vital.

El que no hi ha dubta és que la legalització d’aquest dret ha de tenir com objectiu la seva regularització, doncs a la necessària voluntat de la persona s’han d’afegir tots els condicionants legals i ètics que garanteixin la finalitat real del seu exercici.

Però dit això, entenc de la complexitat d’un tema que, per qüestions morals o religioses, pot ser no admès per gran part de la ciutadania, i agradi o no agradi, són opcions que s’han de respectar, intentant circumscriure la seva legalització a l’àmbit del poder legislatiu més elevat i alhora més allunyat de la població, en el cas d’Espanya el Congrés dels Diputats.

Si el Congrés aprova la Llei sobre el dret a morir dignament, els titulars podran dir que Espanya ha regulat l’eutanàsia, afirmació que ajudaria a minimitzar una part de l’efecte de greuge moral, que molts ciutadans i ciutadanes contraris patirien si l’afirmació fos que el poble espanyol recolza aquesta Llei.

Aquesta suposada asèpsia en el Congrés, que es podria considerar com una qüestió obvia per raons i necessitats de convivència dels 47 milions d’habitants, es pot trencar a Sant Feliu doncs el Ple Municipal Ordinari del proper dia 26 de juliol debatrà una moció per a posicionar-se com a ciutat a favor d’aquest dret, provocant molt possiblement l’anunci que els 22000 ciutadans i ciutadanes de Sant Feliu de Guíxols recolzen la Llei sobre el Dret a Morir Dignament.

És legítim que 21 veïns de Sant Feliu de Guíxols, per molt regidors i regidores que siguin, decideixin i prenguin la veu dels 22000 ganxons i ganxones, en un tema tan sensible com l’eutanàsia?