divendres, 29 de setembre de 2017

Urnas y Play Boy

He visto las caras de satisfacción de los tres Consellers presentando las urnas que el Govern de la Generalitat de Catalunya, que no la Sindicatura Electoral, pondrá a disposición del 1-O, así como la cantidad de comentarios que en las redes sociales se han producido desde ese momento, y que trasladaban verdaderos clímax,

Estoy seguro que si la presentación de urnas hubiese sido en otra franja horaria –no podemos olvidar que a esa hora los niños ya están en casa y uno de los progenitores está ejerciendo sus labores culinarias-, el 29 de junio de 2018 estaríamos contemplando un baby-boom, tal ha sido el grado de excitación colectiva que se ha generado.

Y aquí me ha venido a la mente (ya la califico de sucia antes de que lo haga algún desaprensivo) un comentario sobre Hugh Hefner hacía un amigo, diciendo que con la muerte del fundador del Play Boy  moría quien le enseñó a leer con una sola mano.

Hoy me imaginaba a muchísima gente con la foto de una de esas urnas en una mano (izquierda o derecha dependiendo si se es zurdo o diestro), o con una foto de un grupo de urnas a manera de orgía; con la mirada perdida en el espacio imaginando introducir una papeleta en su abertura.

Alguien me insultará, lo sé, acusándome de burlarme y reírme de esta situación, ¡y tendrá razón!, pero es que si la independencia de Catalunya que persiguen los impulsores del 1-O debe girar alrededor de unas urnas de plástico, es para reír y no llorar.

Y prefiero reír, aunque sea de temor o pena, viendo el placer simplista y ojalá momentáneo, (como podía dar un Play Boy), que las urnas producen en algunos de mis vecinos, que el posible dolor y frustración que esas urnas puedan producir próximamente.


Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada