dimecres, 12 de juliol de 2017

Los ojeadores de los equipos “másquesenior”

Es cierto que de momento solo se ha puesto en contacto conmigo, y de manera muy discreta, el equipo “másquesenior de salud activa”; simplemente me están poniendo pruebas, que creo superar de manera holgada, pues aún me quedan unos meses para cumplir la edad preceptiva y poder fichar de manera firme por ese gran equipo.

Sé que si me preguntan en la antesala del médico ¿qué me duele?, y para qué acudo a la visita del galeno, debo contestar de manera breve, dejando el tiempo suficiente para que el “ojeador” tenga tiempo de explicar sus dolencias, asumiendo que sus molestias son mayores que las mías.

Sé que si tengo un juanete, debo estar dispuesto a compararlo con el del “ojeador” de turno, dejar que me lo toque y hasta aceptar la “invitación” al tacto recíproco. Eso sí, siempre aceptando que el suyo es mucho más “rabioso”, aunque el mío esté a punto de salirse del pie, y me haya provocado varias roturas por estrés en los metatarsianos.

Y sé que debo mostrar interés por los remedios caseros, a la vez que estar de acuerdo con los epítetos negativos que se lanzan contra el médico de turno, aunque en el fondo se me pongan  los pelos como escarpias.

Porque, ¿cómo le queda a uno el cuerpo si le aconsejan que para combatir el dolor de pie, uno debe aplicarse una plantilla de pala de cactus?. Espero que el “ojeador” no se tomase a mal cuando le pregunté si podía quitarle las púas.

Será más difícil la prueba del equipo “másquesenior de obras en la calle”, pues creo que lo “ojeadores” ponen gazapos de cuestiones técnicas, aunque ellos no sepan casi lo que es un ladrillo.

Pero en fin, hoy que no puedo dar un paso y no podré criticar el sector de la construcción urbana, voy a internet a ver si adquiero algún conocimiento extra sobre esta especializada “liga”.


Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada