dimarts, 28 de febrer de 2017

Estiba. Conflicto o negociación

Me pregunto si es una buena o una mala noticia que el PP no consiga apoyos para aprobar el Decreto Ley de la Estiba.
 
Pues sinceramente no me parece la mejor, como ello no obligue a abrir la puerta para una negociación que permita alcanzar resultados, sin la espada de Damocles representada por la sentencia de la Unión Europea.
 
Para ello sobra el Real Decreto, que se asuma el coste del incumplimiento de la sentencia, que no haya límite de tiempo para la negociación, y que nadie se ampare en  posiciones inamovibles sustentadas en la interpretación de la mencionada resolución de la mencionada sentencia.
 
Soy de la opinión que esta resolución europea era una oportunidad para provocar un cambio en la gestión del sistema portuario, asumiendo la transformación del modelo actual y la modificación de la Ley de Puertos; pero no siendo así, el Gobierno debería ser lo más ambicioso posible y no quedarse en la negociación de un mero parche para evitar una huelga, porque a la larga eso no es más que pan para hoy y hambre para mañana.
 
Este conflicto, que es producto de la habitual dejadez de un Gobierno falto de acciones proactivas para afrontar los problemas, no debe convertirse en un arma política que utilice a los estibadores como escudos humanos, porque estos que ahora se posicionan de manera vehemente a favor de ese colectivo afirmaría, sin miedo a equivocarme, que no están de desacuerdo con el espíritu y el alma de lo dictado por la UE, como lo demuestra el hecho de que su capacidad para plantear alguna solución al problema se reduce a acusar al PP de inoperancia e ineptitud, que siendo una posición justificada, no aporta nada positivo.
 
Guste o no guste, todos los actores deben asumir que algo debe cambiar en las relaciones laborales de este colectivo, pero no puede ser desde la imposición de ninguno de ellos aunque sus planteamientos sean justos o les ampare la norma, sino desde la negociación y teniendo claro que en ese proceso todos perderán plumas.
 
Creo que este es el único camino para abordar un conflicto que, de otra manera, tiene visos de recrudecerse en el tiempo.

dilluns, 27 de febrer de 2017

Presunción de inocencia, sí, pero quien la ha hecho que la pague.

Es extrapolable a todos los delitos de corrupción, con independencia de siglas o personas, pero después de decir sí a la presunción de inocencia, si se demuestra que éstos que están negando su implicación en la corrupción que rodea a CDC por el llamado caso 3% están mintiendo, habiendo tenido la oportunidad de reconocer su delito y evitar contribuir así a que España, con Catalunya a la cabeza, sea estereotipada paradigma de la corrupción y refugio de corruptos, su actitud debería ser considerada como un agravante que multiplicase su pena de manera exponencial.

Hasta la los recursos dedicados a las actuaciones policiales y judiciales deberían valorarse y cuantificarse, pasando a engrosar el dinero a devolver por ser fruto de corrupción, y por corresponder a una sanción al ser culpables de un delito.

Me pregunto si no deberían demostrar un mínimo de decencia y si son culpables, (¡difícil es creer que no a la vista de noticias y pruebas!) que reconozcan su delito tal y como hizo el Expresident Jordi Pujol, y que pongan en manos de la justicia todos los datos que corroboren y demuestren sus fechorías, evitando la vergüenza y el mal uso de recursos públicos que están permitiendo.

Aquí solo vale decir aquello de que ¡quien la ha hecho, que la pague!
 
 

dissabte, 25 de febrer de 2017

Conflicto Estiba. ¡Muy difícil llegar a buen puerto!


Como opinaba hace unos días, y para regocijo de patronal y Estado, la UE le ha dado un golpe de gracia ( que yo calificaría de estocada decisiva, al sistema de funcionamiento de la estiba portuaria tal y como la conocemos hoy.

A partir de ahora, ese denominado monopolio bajo el que ha funcionado durante años esta actividad desaparece, y las empresas tendrán en sus manos el control que ahora compartían alegremente con el sindicato mayoritario a nivel estatal o en cada uno de los puertos, pues el interés en aras de la rentabilidad era mutuo, aunque bien es cierto que siempre han ambicionado una liberalización que les permitiese una regulación a su medida, prácticamente retrocediendo a aquellas épocas no tan lejanas de “hacer plaza”, y cuando el ejercicio de la actividad y las condiciones laborales y salariales sólo dependían de la voluntad del contratante.

Defensor del sindicalismo de clase, - que nadie debe confundir con la sectoralización reivindicativa -, casi sería comprensible que pudiese manifestarme a favor de la desaparición del monopolio de la estiba, - que hasta ahora compartían sindicatos y empresas estibadoras-, pero conociendo la historia de la reivindicación empresarial y previendo que esta acción responde al interés de avanzar en la privatización de la actividad portuaria, donde confluyen miles de trabajadores que no pertenecen a la estiba, creo que la situación bien merece la la preocupación de todo el movimiento sindical.

Porque debe recordarse que las condiciones laborales de los estibadores son el resultado de la negociación colectiva y ahora, abusando de la sentencia de la UE, el Estado dicta un Real Decreto que, aplaudido por la patronal, deroga lo pactado y ataca de manera frontal a un derecho constitucional (Artículo 37), aunque llevando su perversidad a límites insospechados cuando deja en manos de la negociación de un futuro convenio colectivo la aplicación del propio Decreto, a la vez que anuncia que ese Decreto no sufrirá ninguna modificación.

Porque las empresas estibadoras, y no digo que con toda la legitimidad, llevan años intentando que ese monopolio sea gestionado únicamente por la patronal y no compartido con los trabajadores. Aún recuerdo a finales de los 80 cuando, por ejemplo, ya se cuestionaba por cuestiones de coste número de trabajadores que componían las “manos”, como ahora se cuestiona el coste de un estibador y se plantea rebajarle sus retribuciones hasta un 60%.

Porque los Gobiernos, con independencia de color y siglas y desde los años 80 del siglo pasado, han intentado una y otra vez reconvertir el sector de la estiba para ponerlo en manos de la patronal, renunciando a su consideración como servicio público, igual que al resto de actividades del sector portuario.

Y porque resulta paradójico que ahora haya partidos políticos que manifiesten su apoyo a las reivindicaciones de los trabajadores, cuando no hace tanto tiempo encabezaban i/o participaban defendiendo la ruptura de la exclusividad de la estiba, demostrando que su aparente solidaridad con los estibadores no es más que un intento de proyectar una empatía mediática que resulta falta de credibilidad.

No sé si la huelga será la vía que permita desencallar este conflicto, aunque que tengo claro que tampoco lo será una nueva negociación colectiva basada en la transparencia, pues estando sobre la mesa los “triunfos” de todos los actores implicados, solo un engaño basado en la buena fe de las partes con acuerdos “bajo la mesa”, puede aplacar el apetito voraz de Gobierno y de la UE.

¡Y eso es muy difícil!

dilluns, 20 de febrer de 2017

Acollir no és la solució

A risc de crítiques, fins i tot de desqualificacions i insults, em manifesto totalment contrari a reivindicar l’estatus de refugiat, que es el que s’està fent quan sortim al carrer a reclamar l’acolliment, com la solució a aquest drama que obliga a essers humans a exercir obligatòriament la seva llibertat per a buscar una vida millor.

I sortim a increpar a aquells que tenen responsabilitat d’aplicar solucions, sense donant-se compte de que els tenim al costat també exigint unes mesures que precisament són ells els que tenen l’obligació política d’endegar, en una clara demostració de fariseisme mediàtic que els hi permet callar consciencies, alhora que amagar inoperància doncs, malgrat no sigui fàcil, són conscients que la solució efectiva no és donar carnets de refugiat, sinó actuar allà on s’origina el problema.

Però embriagats per l’èxit d’una convocatòria festiva, encara que estiguem reivindicant solucions a un drama, fem sorgir una espitosa generositat solidària oferint tot tipus de mesures per a fer possible l’acolliment, però sense ser conscients de la responsabilitat que implica.

Caldria preguntar-se quantes de les 160000 persones reclamant acolliment, acollirien? En el moment d’èxtasi reivindicatiu segur que totes; però apostaria que ja en el refredament de l’acte serien moltes menys.

Com també seria bo preguntar-se quant de temps passarà per a què aquests que ara fan aflorar els seus sentiments solidaris i defensen aquest acolliment, començaran a considerar als refugiats com un problema, doncs hi haurà un moment que aquestes persones hauran de deixar aquest estatus i convertir-se en ciutadans de ple dret i deure, i això implica tornar a lluitar amb dignitat i per la dignitat que aquells que als han obligat a marxar de casa seva, els hi ha fet perdre.

És a dir, aquestes persones, que jo voldria que arribessin al meu país com essers humans amb llibertat i no com a refugiats, necessitaran aconseguir mitjans per a viure i sobreviure, i voldria que el meu país tingués la possibilitat de facilitar mecanismes per a que poguessin aconseguir-ho, estant a la mateixa alçada que hauria d’estar qualsevol altre ciutadà, i no trobar-me a cap d’ells abandonat pel carrer.

Jo no vull l’acolliment com la solució, doncs simplement acollir és enquistar i traslladar el problema, i que aquests que l’han generat jugant amb la llibertat i la dignitat de les persones, surtin impunes del seu exercici d’inhumanitat.
 
 

dijous, 16 de febrer de 2017

Estiba, crònica d'una mort anunciada

Avui, una de les grans notícies mediàtiques del dia, era la desconvocatòria de vaga en l'estiba, com si el conflicte hagués finalitzat en haver-se aconseguit un acord satisfactori per a les parts. 

Gens més lluny de la realitat, doncs el que han aconseguit els polítics que s'han posat la “medalla” de la mediació, ha estat retardar l'inici de les mobilitzacions sindicals set dies, escudant-se en la continuïtat de les negociacions, encara que sent conscients que la solució d'aquest conflicte no depèn únicament de la voluntat de les parts.

Penso que no aporta res positiu acusar al Govern de no fer el que haurien d'haver fet (que és cert!), en un conflicte que pot ocasionar conseqüències imprevisiblement greus, doncs de l'activitat portuària depèn bona part de la logística del país, malgrat estem davant una situació que s’hagués hagut d'afrontar amb serietat fa ja tres anys.

Com ja ha avisat el Govern amb la seva acostumada empatia cap als problemes socials, i aquest ho és, el Decret que liberalitzarà el sector de l'estiba respectarà la sentència de la Unió Europea, amb el que les pretensions dels sindicats de mantenir el seu “poder” a través de la gestió d'un registre dels estibadors que puguin desenvolupar el treball com a tal, i del control sobre la formació d'accés queda fora de la negociació, doncs amb tota probabilitat la patronal no renunciarà a la via que a partir d'ara li permetrà ser l'únic actor en un monopoli, que ara havia de compartir amb les organitzacions sindicals.

Amb aquesta premissa que deixa molt poc marge de maniobra, què es pot negociar?. Doncs poca cosa; amb prou feines els terminis d'aplicació, el manteniment dels drets dels estibadors en actiu, i el marc de relacions laborals que tindran els treballadors als que el Decret permetrà accedir a la professió i que, lamentablement, es traduirà en un conveni de “doble velocitat”; I això es pecata minuta per a les reivindicacions que han provocat l'esmentada convocatòria de vaga.

En conclusió, crec que s'ha aconseguit allargar set dies la crònica d'una mort anunciada, doncs difícilment el Govern i Patronal renunciaran a una liberalització de l'activitat portuària, que persegueixen des de mitjans dels 80, i que ara la UE els hi ha “concedit”.



dimecres, 15 de febrer de 2017

Eurovisión, cuestión de Estado

No conocía nada, y cuando ayer oí que el Congreso de los Diputados iba a debatir sobre la eleccióndel cantante, que en representación de España actuará en el Festival deEurovisión, pensé que sería una de aquellas chuflas que publican algunos medios digitales dedicados a la broma informativa.
 
Pero no, el Congreso de los Diputados, a petición de un Grupo Parlamentario, eleva a cuestión de estado el mencionado festival, - a semejanza como se haría en alguna de aquellas repúblicas del denominado tercer mundo que con poco o nada que hacer por tener poco o nada a administrar, deben darle importancia a temas que no deberían tenerla -, dando un protagonismo inusual a un tal Manel Navarro, cantante que no conozco y que será el estandarte español en Eurovisión.
 
Que 350 Diputados vayan a debatir sobre el Festival de Eurovisión, obviando temas tan importantes como la ocupación en precario, la pobreza, las pensiones, los recortes, la sanidad o la cohesión territorial denota una indignante y vergonzante falta de respeto y responsabilidad hacia las inquietudes reales del conjunto de la ciudadanía, que creo no pasan precisamente por el “Do It for your lover” que pregona la canción.
 
No me extrañaría que si, tal y como se mueve la sociedad, el sabadellense cantante es objeto de arduo análisis por esos 350 Diputados y se le desposee de su representación, que alguien lo ligue al tema catalán, que lo interprete como un signo de catalanofobia, y afirme que es un ataque a Catalunya que justifique la “secesión”.
 
Me cuesta creer que ha desparecido toda sensibilidad y la responsabilidad en el conjunto de la clase política.
 

dilluns, 13 de febrer de 2017

El conflicte de l’estiba

Crec que no és necessari reproduir les dades que, durant aquests últims dies han sigut punt d’atenció mediàtic, davant el conflicte de l’estiba portuària.

Hi ha prou per a prendre consciència de la incidència estratègica que té l’activitat portuària, esmentant que un dels factors claus per la recuperació econòmica és l’exportació i que el 80 % es gestiona a través dels ports, i així poder afirmar així que estem davant un servei públic essencial al que l’Estat, per responsabilitat, no pot renunciar.

Si a més el portuari és un sector que funciona correctament, que ha anat adequant-se a les exigències del mercat, que està en permanent estat de creixement i que genera beneficis empresarials, un s’ha de preguntar per què endegar una reestructuració que, per la seva profunditat i calat, posa en perill la seva estabilitat?

Que ningú caigui en el simplista parany de respondre que es pretén obrir la porta a la liberalització de l’activitat, com de manera esbiaixadament interessada, algunes empreses estibadores i l’Administració, interpreten la sentència de la UE.

La realitat per senzilla i reiterada és obvia: aprofitant que el “Pisuerga passa per Valladolid” el Govern de l’Estat recupera un vell objectiu, que no és altre que desregular laboralment una activitat amb gran rendibilitat econòmica, com és la portuària, i després vendre-la a un preu testimonial a l’empresariat amic per a què la regularitzi com vulgui, precaritzant el desenvolupament d’unes feines que necessiten una gran especialització.

Però la perversitat de “l’operació estiba” arriba a límits surrealistes, i les empreses rebran un regal afegit doncs l’Erari Públic es farà càrrec, a través de les Autoritats Portuàries, de les indemnitzacions que, per raons de cost i de drets laborals adquirits, hauran de rebre els estibadors que les empreses vulguin acomiadar.

Soc de l’opinió de que aquesta reconversió de l’estiba és la punta del iceberg, i que l’objectiu és anar avançant en la privatització general, arribant a posar en mans privades tota l’activitat portuària i, si fos necessari, posar a la venda el domini públic, com ja s’ha fet a altres països, malgrat el Ministre de la Serna va dir que era un tema que estava tancat al calaix.   

El Govern de l’Estat sap que si guanyen aquesta batalla tenen la porta oberta per aplicar totes les mesures que vulguin, i per això s’atreveixen a provocar i confrontar amb el col·lectiu sindicalment més fort, presentant una sèrie de mesures que, per no sortir de les meses de negociació, són conscients que es traduiran en mobilitzacions i vagues, com les que ja han s’han convocat per els propers dies.

Només queda l’esperança que les grans terminals i les comunitats portuàries surtin d’un cert ostracisme, que mirin endavant i, com  algunes ja han manifestat, aconsellin i quasi obliguin al Govern espanyol a afrontar aquest tema des de l’acord amb les parts.



divendres, 3 de febrer de 2017

SFG i el seu indigne Equip de Govern

Sorpresa i indignació!

Això és el que puc manifestar, doncs estic realment indignat per aquest Govern Municipal (TotsxSF, ERC i PSC) que va aconseguir arribar al poder lícita però sense guanyar les eleccions amb un pacte difícil de justificar, prometent honradesa i transparència, quan ara demostren que el nepotisme, del que es van passar acusant a l’anterior Equip de Govern durant tota l’anterior legislatura, era l’objectiu que realment perseguien.

I també amb tota legitimitat puc parlar d’indignació, doncs durant els anys que vaig tenir l’honor de ser Regidor, alguns regidors d’aquest avui Govern, entre d’altres “perles”, van tenir la indecència d’acusar-me, per acció i/o omissió, d’aquest nepotisme que ells practiquen i que va ser una de les tres raons que em van fer optar per abandonar la vida política.

Tal com vaig dir públicament a l’últim Ple Municipal al que vaig assistir, la meva família no tenia per què patir la manera d’actuar d’aquests indecents, que per alimentar les seves ànsies de poder o la seva necessitat de subsistència, no dubtaven en basar la seva campanya en  posteriorment demostrades falsedats i injúries, conscients que feien mal.

Fins i tot van animar – o a lo millor van pagar- a algun d’aquests “nens campana” (tontín, tontín) que aspiraven innocentment a exercir d’estómacs agraïts, a fer de calumniadors voceres, fins i tot presentant  denúncia judicial per prevaricació, que després, com no podia ser d’altra manera, va quedar en un no res.

I fixat tu que ara!, com aquell que no vol la cosa, per a frustració i també segura indignació d’aquells que es van creure les mentides d’aquest inqualificable i indigne Equip -per a no dir banda ni mariachis-, contracten a la dona d’un Regidor que forma part del Govern Municipal, utilitzant la subvenció d’un Pla d’Ocupació dirigit a persones en situació de desocupació de llarga durada, el que vol dir, de persones en situació de precarietat social, que a Sant Feliu hi ha moltes i que s’han quedat fora d’aquest Pla.

No voldria sospitar en una possible il·legalitat per no complir les condicions que marqui el programa d’ocupació en referència a formació, estudis o ingressos d’unitat familiar de l’aspirant; i tampoc voldria sospitar que el procediment selectiu no ha respectat els principis d’igualtat, mèrit i capacitat que marca la Llei, entre ells la participació dels representants dels treballadors; però sí és urticant la manca de sensibilitat i ètica que demostren.

És cert que qualsevol persona, encara que sigui dona de un polític, té el dret a treballar i a no ser discriminada, però estem parlant d’un Regidor d’un partit d’esquerres (PSC) en un Govern on també participa un altre partit d’esquerres (ERC), i que si és cert que cohabiten amb un partit de dretes (TotsxSF), és amoral que es faci aquesta contractació mal utilitzant un Pla d’Ocupació dirigit a ciutadans i ciutadanes de Sant Feliu de Guíxols amb necessitats reals per a la subsistència mínima.

Indigne e indignant l’Equip de Govern (TotsxSF, ERC i PSC) amb aquesta actuació evidenciant, un altre cop que les inquietuds que els mou no són les dels ciutadans i ciutadanes de Sant Feliu, sinó les d’ells mateixos.




¡Sorpresa e indignación!
Esto es el que puedo manifestar, pues estoy realmente indignado por este Gobierno Municipal (TotsxSF, ERC y PSC) que consiguió llegar al poder lícita pero sin ganar las elecciones con un pacto difícil de justificar, prometiendo honradez y transparencia, cuando ahora se demuestra que el nepotismo, del que se pasaron acusando al anterior Equipo de Gobierno durante toda la anterior legislatura, era el objetivo que realmente perseguían.
Y también con toda legitimidad puedo hablar de indignación, pues durante los años que tuve el honor de ser Regidor, algunos regidores de este hoy Gobierno, entre otros “perlas”, tuvieron la indecencia de acusarme, por acción y/u omisión, de este nepotismo que ellos practican y que fue una de las tres razones que me hicieron optar para abandonar la vida política.
Tal como dije públicamente al último Pleno Municipal al que asistí, mi familia no tenía por qué sufrir la manera de actuar de estos indecentes, que para alimentar sus ansias de poder o su necesidad de subsistencia, no dudaban al basar su campaña en posteriormente demostradas falsedades e injurias, conscientes de que hacían daño personal.
Incluso animaron – o a lo mejor pagaron- a alguno de estos “niños campana” (tontín, tontín) que aspiraban inocentemente a ejercer de estómagos agradecidos, a hacer de calumniadores voceres, incluso presentando denuncia judicial por prevaricación, que después, como no podía ser de otra manera, quedó en un nada.
¡Y fíjate tú que ahora!, como quien no quiere la cosa, para frustración y también segura indignación de aquellos que creyeron en las mentiras de este incalificable e indigno Equipo -para no decir banda ni mariachis-, contratan a la mujer de un Regidor que forma parte del Gobierno Municipal, utilizando la subvención de un Plan de Ocupación dirigido a personas en situación de desocupación de larga duración, que es decir ciudadanos en situación de precariedad social, que en Sant Feliu hay muchas y que han quedado fuera de este Pla.
No querría sospechar en una posible ilegalidad por no cumplir las condiciones que marque el programa de ocupación en referencia a formación, estudios o ingresos de unidad familiar del aspirante; y tampoco querría sospechar que el procedimiento selectivo no ha respetado los principios de igualdad, mérito y capacidad que marca la Ley, entre ellos la participación de los representantes de los trabajadores; pero es urticante la carencia de sensibilidad y ética que demuestran.
Es cierto que cualquier persona, aunque sea mujer de un político, tiene el derecho a trabajar y a no ser discriminada, pero estamos hablando de un Regidor de un partido de izquierdas (PSC) en un Gobierno donde también participa otro partido de izquierdas (ERC), y que si es cierto que cohabitan con un partido de derechas (TotsxSF), es amoral que se haga esta contratación mal utilizando un Plan de Ocupación dirigido a ciudadanos y ciudadanas de Sant Feliu de Guíxols con necesidades reales para la subsistencia mínima.
Indigno i indignante el Equipo de Gobierno (TotsxSF, ERC y PSC) con esta actuación , evidenciando otra vez que las inquietudes que los mueve no son las de los ciudadanos y ciudadanas de Sant Feliu, sino las de ellos mismos.

(Castellà)