dimarts, 31 de gener de 2017

La catarsis del PSOE

Creo que hay maneras para afrontar la necesaria catarsis, que a mi modesto entender necesita el PSOE para salir de la crisis interna y externa en la que está sumido, que la basada en la confrontación desde la visceralidad, como parece ser que unos y otros intentan hacer.
 
Sí, quizás no tan efectivas y contundentes, pero más elegantes y pacíficas que estas, que sí o sí, harán tan grande la grieta existente entre compañeros que prácticamente harán imposible cerrarla, por mucho que algunos dirigentes intenten esconder la realidad.
 
No se han convocado las primarias y el espectáculo ya está servido, y las descalificaciones y acusaciones entre partidarios de uno u otro posible candidato a la Secretaría General (y entre ellos mismos), son el pan de cada día, lo que hará imposible un post congreso que permita que el PSOE recupere su posición en la sociedad española.
 
El PSOE no es sólo de los militantes, como decía Pablo Iglesias; el PSOE es de los ciudadanos y debe ser útil para la ciudadanía, y esos militantes de medio pelo (aristocracia o de base) que sólo trabajan para destruir, deben entender que con ese nivel de confrontación fratricida impulsada desde la endogamia más absurda, solo se logrará que los socialistas perdamos el referente que el PSOE debe representar.
 
Porque la decisión de los militantes para elegir uno u otro candidato a la Secretaría General del PSOE, debe basarse en un proyecto organizativo que sirva para defender al proyecto político que haya decidido el propio partido, con la máxima permeabilidad a las aportaciones que haga directa o indirectamente la ciudadanía, y no solo valorar las bondades personales de esos candidatos o en el nivel de desagravio que creen merecer por actuaciones anteriores.
 
Y hacerlo desde la izquierda, ¡claro que sí!, pero jamás desde el inmovilismo dogmático que, como conocemos los socialistas, solo beneficia a la derecha.
 
Y actuando y siguiendo esos mismos criterios desde todos los ámbitos y en todos los ámbitos, local, autonómico o estatal.
 
Si los que se perfilan o se manifiestan como precandidatos a Secretario General del PSOE, no son capaces de entender que los socialistas no necesitamos demostraciones de “¡a ver quien la tiene más larga!”, sino que necesitamos un liderazgo basado en proyectos y propuestas claras, es que no merecen liderar el proyecto de izquierdas que los socialistas exigimos que lidere el PSOE.
 
Quizás el primer compromiso que esos candidatos deberían asumir para legitimarse como tal, es la negativa a utilizar la descalificación del adversario, aunque sea subliminal, en su carrera para alcanzar la Secretaría General del PSOE pues, de no hacerlo así, el resultado de esa necesaria catarsis a la que aludía y que algunos están provocando para “quedarse solos”, solo servirá para alcanzar un nivel de insignificancia e irrelevancia política que el PSOE no merece.

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