dilluns, 19 de desembre de 2016

PSOE. Mejor salida, ¿una tercera vía?

Uno puede estar o no de acuerdo con uno u otro de los candidatos que se presentarán para liderar el PSOE, y los militantes deberán elegir el que mayor confianza les provoque para hacer realidad proyectos, directrices y programas.
 
Creo que de eso se trata, o como mínimo de eso debería tratarse, aunque la realidad es bien diferente, y en vez de articular espacios de debate para decidir qué se quiere y quién se quiere que lo lleve a cabo, los militantes han optado por utilizar la vía de la confrontación, y obviando lo que realmente necesita el partido, discutir a quien no se quiere sin saber siquiera el qué y el por qué de lo que defenderán si, después de decidir presentarse para decidir liderar el PSOE, llegan a ser elegidos.
 
Se ha llegado al extremo de renunciar al valor que representa para el PSOE las consecuciones y aportaciones que han hecho los socialistas, cuando han tenido responsabilidad de Gobierno.
 
Por el hecho de hacer pública su opinión y apuntalar su opción como militante, se ha vilipendiado y se sigue crucificando a compañeros que han merecido la confianza del electorado, no solo de los militantes (que también), permitiendo gobiernos de progreso.
 
Me preocupa que optar por cualquier candidato a la Secretaría General del PSOE, no tan solo se cuestione, sino que se despotrique y menosprecie acciones de gobiernos socialistas, pasados o del presente, paradójicamente posicionándose en la crítica junto con la oposición política.
 
¿No ha contribuido González, Díaz, Zapatero, Bono, Lage o Ibarra, por ejemplo, a incrementar el Estado del Bienestar en sus ámbitos territoriales, lo que ha permitido al PSOE gobernar en beneficio de la ciudanía?
 
Sería lo mismo que cuestionar la labor, por ejemplo, de Odón Elorza como Alcalde de San Sebastián por su posicionamiento o/y opinión en el partido, o de Patxi López, como Lendakari, obviando su aportación en Euskadi.
 
Si solo hubiesen dos candidatos a la Secretaría General del PSOE, habría un ganador y un perdedor, que difícilmente podrían dejar de ponerse zancadillas para desarrollar su responsabilidad con tranquilidad, pues el enfrentamiento se ha llevado a tal extremo que casi sería un milagro que llegasen a dirigirse la palabra.
 
Pero a nivel de base es la misma situación, pues solo con seguir las redes sociales, uno puede afirmar que algunos de los enfrentamientos personales han sido de tal calibre que merecerían ser analizados por la Comisión de Garantías, o bien la coherencia, dependiendo de con quien se hayan posicionado, les llevase a abandonar la militancia.
 
Creo que el PSOE necesita una catarsis profunda que posiblemente, debería desembocar en una tercera vía, que desde la diversidad de pensamiento, lograse encontrar el común denominador entre todas las tendencias y posicionamientos.

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada