divendres, 21 d’agost de 2009

Rumorología malévola

Se sientan a observar con el risueño ademán de la inocencia hienil, pero con el sadismo babeante brotando entre sus dientes, esperando que su acción ignominiosa sea el detonante que haga emulsionar su enfermizo placer.

La única manera que tienen de esconder su consciente incapacidad y incompetencia es desviar la atención hacia otros utilizando la única arma que saben utilizar, la infamia.

Y traducen en actos de cobarde venganza la envidia que les corroe el alma cuando alguien alcanza algún objetivo del que entienden son merecedores y que alguien no ha puesto graciosamente a su alcance, siendo su frase favorita el “ni como ni dejo comer” del perro del hortelano, aunque añadiendo aquelloo de que “si te descuidas te quito el plato
.
Son los licenciados en el rastrerismo de la rumorología. Aquellos que, por enésima vez, me han puesto en el punto de mira de su malmeter iracundo sin importarles, en absoluto, si su acción ocasiona daños colaterales porque, como decía Felipe González, tienen menos sensibilidad que una almeja.

No entienden (o sí?) que atribuyéndome la paternidad con nombres y apellidos de algunos trabajadores del Ayuntamiento para demostrar posibles prevaricaciones están poniendo en peligro la estabilidad familiar de terceros y no precisamente la mía, y que al mismo tiempo incrementan, de manera proporcional, la ridiculez de sus “acusaciones”.

Lamentablemente siempre tienen acólitos que, presuntamente desde la inocencia de la incredulidad, se convierten en voceras del rumor sin darse cuenta que los han convertido en simples correividiles, poniéndose únicamente ellos en evidencia, porque esos carroñeros saben fehacientemente que no son los rumores lo que realmente hacen daño, sino los que los creen y actúan en consecuencia.

Creo que debería existir una norma básica de convivencia, punible en su incumplimiento, no repetir jamás una afirmación malévola sin verificar su contenido.

Pero claro, ésos, que son la verdadera basura totalmente desechable y no reciclable de la ciudad, nunca hablarían de nada.

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada