dilluns, 6 d’abril de 2020

Convivencia intensa


Durante este confinamiento me he solidarizado con aquellos que han de pasar todo este tiempo en la soledad de 4 paredes, pues ha de ser muy duro estar totalmente aislado sin tener ningún contacto con alguien.

Y si es cierto que gracias a la tecnología actual podemos interactuar virtualmente, lo que suaviza esa soledad, no es menos cierto, y así lo creo, que recibir el aliento de otra persona con la que puedas convivir, aunque sea a través de una mascarilla y a 2 metros de distancia, es una necesidad vital de todo ser humano.

Pero esta necesidad también tiene sus inconvenientes pues compartir un espacio vital de condiciones reducidas, como son la gran mayoría de viviendas de los españoles, provoca el tropezón diario que puede desembocar en una discusión, así como el tedio que puede mediatizar la convivencia.

Es indudable que el roce hace el cariño, pero un roce muy intenso como éste, puede producir también quemaduras y heridas, por lo que es necesario hacer un esfuerzo para entender y adaptarse a las necesidades mutuas, y así evitar daños que podrían ser irreparables en un futuro.   

Yo tengo suerte, y lo que podría ser una convivencia realmente difícil, pues me reconozco complicado para convivir sobre todo si no hay posibilidad de escapatoria que permita aquello de “¡que corra el aire!”, se hace completamente agradable y llevadero gracias al carácter y actitud de Gloria, persona con la que comparto espacio intensamente, 24 horas al día, y a la que he de agradecer el esfuerzo que hace para entenderme.


dissabte, 4 d’abril de 2020

Saber a quién llamar para una pequeña contribución


Recibo la llamada de una amiga exdiputada que necesita transportar casi 7 toneladas de material sanitario de Bélgica a Barcelona y, aunque sabe que ya no ostento cargo orgánico ni ejecutivo alguno, supone que de mi etapa como Secretari d’Organització de la Federació Nacional de Transports y como Secretari General del Sindicat de Transports, piensa que debo seguir teniendo contactos para facilitar esta acción.

Dicho y hecho, y a los pocos minutos tras una llamada a Joan Muntada, Secretari General del Sindicat de Serveis, Mobilitat i Consum de la UGT, el tema estaba resuelto y una gran empresa de Servicios, Transporte y Logística de la provincia de Girona, ponía a disposición un camión para realizar el mencionado transporte, en inmejorables condiciones.

A la satisfacción de haber colaborado en esta crisis, se une también la satisfacción personal de que, a pesar del paso del tiempo, aún se me considera una persona con relevancia en el sector y que, como siempre y en todos los ámbitos en los que he operado, ha actuado de manera expedita, buscando y aplicando medidas ágiles.

La “modestia es la falsa virtud de los que no tienen otra”, y aquí el amigo Joan Muntada y yo hemos dado suficientes muestras de no necesitar manifestaciones de falsa modestia pues, como es el caso, somos capaces de aportar soluciones rápidas con acciones contundentes.

Y alguien puede pensar que la llamada que he realizado merece algún reconocimiento, y aquí me viene a la memoria aquel cliente que se quejó a su abogado de lo cara que era minuta pues, al fin y al cabo, lo único que había hecho había sido consultar un libro, a lo que el abogado contestó que la minuta no era por consultar el libro, sino por saber qué libro consultar.

Mi mérito no ha sido hacer la llamada, sino saber a quién llamar en la seguridad de que iba a obtener la respuesta necesaria.

divendres, 3 d’abril de 2020

Hacia la segunda residencia. ¡Hoy es delito!



La coincidencia entre la Semana Santa, este año extremadamente extensa, el fin de semana y el confinamiento, torticeramente confundido como época vacacional por algunos malandrines, casi con toda seguridad hará que mañana amanezcamos con la noticia de las grandes retenciones de tráfico, por afluencia de vehículos, que se han producido en salidas de las grandes ciudades.

De hecho, como dice la noticia del Diari de Girona y reconocen las autoridades, hay verdaderos homicidas que llevan utilizando la nocturnidad y alevosía para desplazarse, durante toda la semana, a sus segundas residencias, burlando la vigilancia policial.

La verdad es que no entiendo que estos irresponsables cometan y sigan cometiendo ese grave delito con total impunidad, pues no podemos obviar que para evitar la propagación del virus y frenar el incremento de fallecidos, la Administración tiene la obligación de poner todos los medios a su alcance para que haya la menos porosidad posible en la movilidad de los ciudadanos.

Si la medidas prevención no funciona y los cuerpos de seguridad no han sido capaces de evitar la tentativa de desplazamiento, se deben aplicar todas las medidas coercitivas posibles pues, quien actúa sin atender a las normas establecidas, es simplemente un delincuente, un asesino en potencia, y como tal debe ser tratado, y sobre él debe caer todo el peso de la Ley.

Y es igual que sea “cazado” antes de iniciar su desplazamiento en los límites de su ciudad de origen, o ya en su lugar de destino, pues el homicidio es el mismo, tanto sea en caso de tentativa como ya consumado.

No hay excusas, y soy consciente de que la policía lo hace con los exiguos medios de que en muchos casos dispone, o con la ambigüedad de las órdenes políticas que se dan, pero no hay excusas y la policía debe actuar con total contundencia, de oficio o bajo la denuncia ciudadana, haciendo públicas las actuaciones para frenar a esos malos ciudadanos merecedores de estar “entre rejas”.

dimecres, 25 de març de 2020

Coronavirus, un problema global


Sin ningún género de dudas, la pandemia provocada por el coronavirus es una situación fruto de una globalización a la que todos hemos contribuido a alimentar, a medida que hemos facilitado y avanzado en movilidad y comunicación, ya que hoy en día las distancias no son un una barrera infranqueable.

Siendo un problema global, creo que la crisis del coronavirus debe ser contemplada desde la misma perspectiva y no intentar atomizar las soluciones, pues sería dedicar esfuerzos a batallas perdidas a priori, como si de intentar poner puertas al campo se tratara.

Partiendo de esta lógica, resulta como mínimo curioso, a la vez que absurdo a mi modesto entender, que determinados responsables políticos opten por solucionar lo que ellos deben llamar “su problema”, olvidando que atacando su problema no solucionan lo que es un problema global.

Opino que cerrar fronteras (si existen) y endurecer el confinamiento en zonas determinadas podría ser positivo si se asume que se puede sobrevivir totalmente aislado, pues se estaría condenado a seguir manteniendo ese cierre hasta que el resto de territorios y zonas limítrofes no estuviesen en las mismas condiciones.



dimarts, 24 de març de 2020

Confinamiento ¿Día más o día menos?


Un día más o un día menos, he ahí la cuestión que se me ha suscitado de madrugada (a la hora que alboreaba y sigo alboreando cada día), y que me ha hecho reflexionar un buen rato, hasta que ha regresado Morfeo y me ha obligado a recuperar las ondas REM y seguir así desarrollando mi memoria y mi desarrollo cerebral, pues así se rubrica un buen sueño.

Porque afrontar otro día de obligado y necesario confinamiento sin saber cómo contemplarlo, creo que es harto arriesgado, y nos podría hacer caer en un estado de depresión nada aconsejable.

Explosionar optimismo y confianza, ¡de eso se trata!, y sin cerrar los ojos a una dura realidad que cada día presenta decesos y contagios, como si de la normalidad se tratara, he llegado a la conclusión de que para enfrentarme con garantías psíquicas a los estragos que está provocando este “coñodevirus” debo hacerlo ganando pequeñas batallas diarias, en este caso aguantando estoicamente ese confinamiento que, aunque cruel, es la mejor y más eficaz arma.

Otro día enclaustrado (porque #yosimequedoencasa) se traducirá en que hoy contabilizaré ya 11 grandes victorias, ¡OTRA MÁS! que poco a poco, si todos juntos actuamos como un ejército convencido de nuestras posibilidades, contribuirá a menguar la capacidad destructiva de ese enemigo implacable, y al que cada DÍA MÁS para nosotros a él le supone UN DÍA MENOS de supervivencia.


dissabte, 14 de març de 2020

Coronavirus: Ineficaz concienciación


Que los madrileños vienen a infectarnos y son unos desgraciados, es uno de los epítetos más suaves que hoy se dedican a aquellos vecinos de Madrid que han optado por colapsar las carreteras de salida y abandonar la capital.

Posiblemente, muchos de ellos, son vecinos que tienen alguna propiedad o alquiler en la costa valenciana y que, como es habitual, se desplazan hacia ella el fin de semana.

O posiblemente “aprovechan” y huyen de la situación de crisis sanitaria, entendiendo que lo mismo da pasar la cuarentena en Madrid que en Denia, obviando que no estamos ante una cuarentena si no ante un confinamiento, que es sustancialmente diferente.

Pero es que no podemos olvidar que somos humanos, con nuestros miedos y nuestras derias, y en estos momentos, a pesar de que las cifras son preocupantes y de que las expectativas no son halagüeñas, sino todo lo contrario, poca población ha sufrido de manera personal los efectos del coronavirus, y eso nos impide ver el problema en toda su extensión.

Más aún, hasta ayer, salvo consejos de prevención y siendo el más importante lavarse las manos y cómo estornudar, la vida transcurría con total normalidad.

Se nos dice que a partir de mañana se nos coartará la movilidad, que los niños no podrán ir al colegio, que deberemos permanecer aislados en un piso de 80 metros cuadrados en plena ciudad, que no podremos ir al parque, ni a espectáculos ni cines temiendo, injustificadamente, que haya escasez de suministros básicos.

Pues si “es a partir de mañana” es del todo lógico que quien tenga la posibilidad no forzada, hoy utilice sus medios y piense, consciente o inconscientemente, que será más llevadera la situación en el pueblo de la costa, en una segunda residencia, donde los niños disfrutarán de más libertad y donde los suministros están garantizados pues el señor Vicente, el de la tienda de la esquina, siempre tiene de todo.

¿Es una actitud irresponsable?, sí, pero también está dentro de la normalidad, pues insisto, hasta ayer, para la gran mayoría de ciudadanos, la vida transcurría con total o casi total normalidad.

Parece que los ciudadanos seamos los culpables de esta pandemia y, en vez de haber buscado soluciones sanitarias y políticas preventivas basadas en experiencias de otros países, ahora debamos ser “castigados” por no estar concienciados de la gravedad, cuando la realidad es que los esfuerzos de concienciación para que los ciudadanos actuemos con responsabilidad han sido totalmente ineficaces.

La experiencia dicta que la prevención se basa en la concienciación de los actores, y esta no se consigue con un decreto de hoy para hoy, del mismo modo que la efectividad de cualquier medida preventiva no funcionará si esas medidas son aplicadas coercitivamente.

De todos modos, si los técnicos y políticos entienden que la vía del “palo” y de la sanción es la única garantista, ¡pues aplíquese ya!, y huyamos de moratorias que lo único que harán será empeorar la situación.


dilluns, 27 de gener de 2020

Masoquisme per responsabilitat


Jo diria que avui, com a ciutadà, he fet un exercici de “masoquisme responsable” doncs, sent conscient del que anava a viure, he decidit seguir el Ple del Parlament de Catalunya on, al marge de l'ordre del dia en relació als pressupostos de la institució, segur s'anava a prendre alguna decisió sobre la continuïtat del MHP Torra com a Diputat i com a President de la Generalitat.

El meu masoquista exercici ha arribat a l'extrem d'intentar “il·lustrar-me” veient com en una taula amb col·laboradors, algú totalment entregat a la “causa” groga, anaven a opinar sobre el tema.

A final he desistit, i després de la intervenció per videoconferència d'un professor de dret de Sevilla (que a TV3 li ha hagut de costar molt trobar pel nivell de les seves opinions), he optat per posar la televisió a disposició de la meva neta i que pogués veure dibuixos animats que segur projecten més serietat i sentit comú que els protagonistes d'avui.

No seré jo qui desqualifiqui ni qüestioni els arguments de tot un professor universitari d'un camp diferent al meu, excepte quan les seves interpretacions sobrepassen la línia de la lògica, i suposen un insult a la meva intel·ligència, alguna cosa que habitualment intenta fer amb la població la classe política.

Doncs que per a “jutjar” el que se li està fent al MHP Torra un s'oblidi que existeix un acte del TS que ratifica la resolució de la JEC, i que també s'oblidi de la desestimació del recurs del MHP que ha donat peu a aquest acte, i que s'arribi a afirmar que sí que va haver-hi un delicte de desobediència, però per poc temps -com si un assassí pogués matar a un altre només una miqueta- és la demostració del nivell argumental que tenen els defensors del President o del exPresident, depèn de qui l'interpreti, i impropi d’un professor.

En general avui els diputats catalans han demostrat una altra vegada, com ho porten fent fa uns anys, que els ciutadans els importem un ou i que les seves retribucions no depenen de treballar políticament a favor de la població, com hauria de ser, sinó d'abusar d'un sistema polític que ells mateixos controlen responent al seu propi interès, i que no els penalitza per molt que actuïn amb màxima perversitat en un escenari de ridiculesa permanent.

Perquè fer el ridícul i riure's del personal, és que el President del Parlament suspengui el Ple en considerar que dir a Torra delinqüent és un insult intolerable, oblidant que és una delictiva actuació -que ell mateix va confessar en seu judicial-, la que li ha portat a la inhabilitació per desobediència. ¡Com si fos la primera vegada que s'ha titllat de delinqüent, o coses pitjors, a un representant polític!

Perquè és fer el ridícul i riure's del personal que el Parlament de Catalunya avali a un President de la Generalitat inhabilitat que, per dignitat, hagués hagut de dimitir.

Perquè ridícul, insultant alhora que indecent és que avui els diputats decideixin suspendre el Ple i prendre's 7 dies de festa.  

I perquè és ridícul i absurd, propi d'un mal espectacle de circ, que portin a votació els pressupostos de la cambra, i que es perdi la votació perquè els qui els han elaborat ni els presenten ni els defensen.

No seria el moment ja que els ciutadans diguéssim, basta! i enviéssim a aquests impresentables a un viatge de plaer extrem per on amarguen els cogombres?